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Un cuento desde General San Martín

Una historia pueblera de la mano de Trinidad

Este año tuvo lugar en General San Martín el Tercer Certamen de Redacción: “Saber de dónde venimos, para descubrir a dónde iremos”.

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Lucia Trinidad Lencinas con 12 años ya incursiona en las letras y fue parte de este Tercer Certamen de Redacción en San Martín

El mismo fue organizado por la Comisión de Cultura y Eventos que funciona en la Casa de la Cultura “Luciano Clemente Fernández”. El concurso tuvo lugar en el marco del 108 aniversario del pueblo.  En la oportunidad participaron algunos de escuelas primarias y los distinguidos fueron José Danilo Zamudio, Lucia Trinidad Lencinas y Maximiliano Miguel Alvaredo.

 Días atrás terminó en el pueblo la Feria del Libro y es una oportunidad para leerse. En esta ocasión compartimos el Cuento “Doña Mercedes” de la niña Lucia Trinidad Lencinas, de la escuela Inmaculada Concepción Nº 33, quien con 12 años ya incursiona en las letras y fue parte de este Tercer Certamen de Redacción.

“Doña Mercedes"

He aquí una de las historias poco conocidas por muchos pero muy valorada para los testigos.

Corría el año 2005 cuando entró a trabajar de cocinera en el Hospital Félix Anselmo Pértile una mujer que rondaba los 50 años que se llamaba Doña Mercedes.

Nadie sabía nada de ella sólo que había empezado a trabajar a esa edad porque debía mantener a su nieto de tres años.

Era una señora humilde y con valores; buena, guapa y servicial. Todos los doctores y enfermeros la amaban. Cabe aclarar que cocinaba muy rico.

Un día, doña Mercedes estaba observando a los niños originarios que jugaban y corrían por el patio del hospital. Claro, era muy normal. Pero a esta amable señora le dolía verlos corriendo descalzos, sucios, desabrigados y probablemente sin padres que los cuiden.

Pensó, "quién será él o los responsables de estos pobres niños? ¿Qué hicieron ellos para sufrir esta miseria? Y sí, son los mismos niños que vemos todas las mañanas, antes de ir a trabajar o la escuela, al atardecer y cuando se esconde el sol en la ruta 90.  Ellos están vendiendo chipá para ayudar con los gastos del hogar.

Pero los niños nunca deberían trabajar ya que su deber es estudiar. Doña Mercedes lo pensó y mucho. Se decidió a ayudarlos sino era ella ¿Quién lo sería?

A veces decimos "Yo no tengo la obligación de ayudar" "si no lo hago, alguien más lo hará". Pero ¿Quién será ese alguien?

Mercedes no esperó más. Esa misma tarde se propuso hablar con las autoridades del Hospital. No sabía cómo lo iba a encarar ya que podía ser rechazada porque la idea no le aportaba nada al establecimiento.

Las ganas pudieron más y a las seis en punto estaba en la puerta de la Dirección.

Al principio el director la miró con desagrado, pero al pensarlo un poco y con una gran sonrisa le dio el tan esperado sí.

A los días Doña Mercedes empezó a pedir donaciones a todo el personal. Ropa, comida y abrigos era lo que más recibía. Pero lo mejor era ver la cara de los niños, era de lo que se podría llamar "felicidad". Ellos quedaron agradecidos por siempre y ese es el mejor regalo que le podían dar.

Y así es como vemos, que los que menos tienen son los que más dan. En General San Martín, Chaco.

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Lucia Trinidad Lencinas recibiendo la distinción en el Honorable Consejo Municipal de San Martín junto a su familia y las autoridades municipales
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