Esta noche llega Luis Salinas al Guido Miranda
Con una formación de notables músicos el guitarra Luis Salinas vuelve a presentarse en Resistencia a las 21.30 en el Complejo Cultural Guido Miranda. Las entradas ya se encuentran en venta en la boletería del Teatro.
“Voy a ir con un formato de cuarteto con Juancho Farías Gómez en bajo, el hijo del Chango Farías Gómez. El es un multi instrumentistas, además del bajo toca la guitarra, el piano, la percusión y tocamos juntos hace muchos años. También estará Alejandro Tula en percusión con quien hemos grabado ya muchos discos, tienen un swing especial y es un gran amigo también. Además la frutilla del postre es que estaré acompañado por mi hijo Juan con quien ya venimos presentándonos juntos en distintos escenarios”, explica Luis Salinas en comunicación telefónica con NORTE.

El guitarrista adelantó que ofrecerá un repertorio variado con temas de diferentes discos. Habrá cosas del folclore, tango, temas latinos y con algunos invitados especiales. “Los invitados quisiera que fueran sorpresa para quienes vayan a vernos. Además los temas tengo una base pero siempre me voy adaptando al momento y en esos casos pueden surgir cosas que no están planteadas”, cuenta.
“Siempre armo una base y sobre esa base tengo algunas cosas que pueden estar en el repertorio. En todo tiempo pienso que cada momento es único e irrepetible. A veces el momento lleva a otras cosas de lo que uno había pensado o armado para el concierto. Me dejo llevar mucho por donde va la música. Tener una base es como salir a caminar pero tener una casa, uno arma el repertorio y se guía en eso pero también está abierto a lo que suceda en el momento. Me gusta la improvisación, la interacción con los músicos, además en estos casos habrá invitados especiales. Todos estos condimentos suman mucho a la hora de elegir cada tema”, subraya.
El camino internacional de Luis Salinas como guitarrista comenzó grabando un disco en Suecia, luego dos en EE.UU. para el sello GRP con la producción de Tommy Li Puma y Ricky Peterson (Productor de Al Jarreau, George Benson, Miles Davis, entre otros). Lleva editado cerca de 20 discos y ha recorrido diferentes escenarios del país y del mundo.
Desde hace apena unos años comenzó a transitar un camino junto a su hijo Juan. “La primera vez que mi hijo tocó conmigo fue tocando la percusión. Tocaba el cajón, el gongo, se prendía ahí con Oscar Vega que es mi percusionista y él lo cuidaba y lo fue haciendo tocar poco a poco.
Después agarraba el teclado y un poco la guitarra. Pensaba que no iba a ser guitarrista porque a veces tocaba algo y si no le salía lo dejaba. Creo que la guitarra lo eligió a él. Una vez hablando con tomatito, un gran guitarrista con quien hablamos de que no sabemos si uno eligió a la guitarra o la guitarra lo eligió a uno. Creo que Juan tenía condiciones para distintas cosas entonces me parece que la guitarra lo agarró. Desde ahí no paró de tocar. Me acuerdo que la primera vez que tocamos juntos le dije
- Juan, sentí tus notas, escucha a tus compañeros y disfruta. No hay nada que demostrar. Después, si haces eso siempre la vas a pasar bien y creo que la gente que te vaya a escuchar también la pasará bien.
Eso se mantiene vivo todo el tiempo. Siempre digo que no hay que llegar a ningún lado sino que encontrar el camino y disfrutarlo, caminarlo y disfrutarlo. En eso estamos. Yo soy admirador de Juan aunque es difícil hablar de los hijos. Para mí es un regalo de dios, es un compromiso y es una emoción que se renueva todo el tiempo”, destaca.
En declaraciones periodísticas anteriores Luis Salinas había manifestado que no busca ser mejor a alguien sino ser el mejor Salinas posible. Al respecto aclara que busca trabajar sus limitaciones. “Antes que nada y en primer lugar esta la persona. Mi madre siempre decía eso, primero está la persona y después lo que hagas o seas. Esto se aplica también a la música. Como músico siempre digo que uno es una planta que tiene que crecer, hay que trabajar duro para que la cosa no quede en una cuestión natural y nada más. Hay que vivir y disfrutar”.
A la hora de la interpretación Luis confiesa que el mejor maestro es la propia canción que te dice lo qué tenés que tocar y lo que no. “Hay que dejar el ego de lado y saber acompañar, disfrutar como toca el otro. Entender que la estrella es la música. Siempre pensé que la música es una energía musical que va más allá de las notas. Sino serían notas nomás. Para mí siempre es importante tocar y tocar con gente que quiero”, destaca.










