“Mi mayor contacto con la música es la creación”
Es autor, compositor, guitarrista, un referente musical del Chaco y en esta oportunidad recibió a NORTE para contar sobres sus proyectos, su música, la poesía.

Además adelantó que formará parte de la gran grilla de artistas que conforman el Encuentro Nacional de Músicos en Rosario, el mismo tendrá lugar del 21 al 27 de este mes. “Este es un encuentro histórico donde en una semana hay músicos de todo el país y músicos que vienen de afuera. Es un gran encuentro nutritivo y un compromiso hermoso con la música. Formar parte de este festival es estimulante”, destacó.
En el taller hay libros, discos, equipo de sonido, parlantes grandes, cuadros con distintas fotos donde aparece Coqui Ortiz desde pequeña hasta ya grande junto a sus hijos. En el lugar abundan los colores cálidos, asientos cómodos, la luz del día hiende el lugar y todo parece más amable, generoso, agradable, placentero.
“En esta foto estoy yo a comienzo de los 80. Allá arriba está la foto donde están mis hijos, Paloma y Salvador. Ahí estamos juntos en una tocada que hicimos una vez en el CECUAL”, explica Coqui con una sonrisa mitad alegría y mitad orgullo. Junto a Fabián Maldonado antes de comenzar la charla nos detenemos en cada detalle, fotos, libros, discos, instrumentos musicales, muebles que guardan algunas cosas a la vista de los visitantes.
“Este taller lo tengo hace poco. Acá es un espacio para crear y ensayar también. Sigo componiendo. Mi mayor contacto con la música es la creación. Si bien tengo distintas etapas donde acompañé a otros músicos y también eso es un lazo fuerte con la música. Sin embargo creo que en la creación como un espacio importante dentro de la música”, explica.
Llegamos un poco tarde a la charla. Sin embargo el mate se renovó rápido y enseguida comenzó a pasar de mano en mano. El cielo estaba despejado y había buen clima en la ciudad de Resistencia. Maldonado se acomoda para sacar y buscar la mejor imagen. Llegamos hasta este taller con la sola intensión de dialogar con Coqui Ortiz sobre sus proyectos, sus canciones, su vida de musiquero.
“Sobre la canción uno siempre está trabajando”, advierte. “Todos los días hay un momento donde uno se pone a buscar algo y a explorar dentro de la música. A veces salen y a veces no salen, pero todo los días uno busca crear. En mi caso no espero una iluminación o un tiempo divino para componer, trabajo mucho sobre eso y cuando sale disfruto también de ese tiempo de creación”, cuenta Coqui mientras las palabras por momentos llueven. “Vos sabes que tengo temas, tengo cosas en la cabeza, ideas o abstracciones que después se pueden materializar o no en una canción. Aunque parezca inconsciente uno todos los días trabaja en la composición, con la guitarra y escribiendo algunas cosas”, destaca.

“La composición está revolotea en este espacio y en mi vida. Hay cosas que salen de un retazo, de un recuerdo, por momentos retomo algunas cosas que vienen de tiempo pasado y las puedo abordar de una manera diferente. Tengo un gran banco donde puedo trabajar pero no cuantifico ni pienso en cantidades de temas o estructuras”, aclara.
Al momento de separar, de tomar una de sus composiciones Coqui se enreda, gira, hace pausa y hace un silencio que invade el taller. Ahora su mirada está deambulando por el taller. “Sucede que todas las composiciones son importantes para mí”, advierte como despertando de un ensueño. “Es difícil tomar una y decir esta canción, esta melodía o esta letra puedo separar. Todas son importantes para mí. No puedo separar una canción nueva”. Ahora sus palabras quedan entre nosotros subrayadas por un acorde en la guitarra de nylon. Coqui se guarda las canciones. Hablamos por un momento e insiste en que todas son importantes. No pedimos nada más y buscamos entonces cambiar de tema.
“La lectura es una herramienta”
En su camino musical Coqui Ortiz ha dado temas como “el matecito de la siesta”, “el trencito va”, “chamame que se eleva”, entre otros. En este sentido el músico, guitarrista, autor y compositor advierte que la poesía está en todo momento en su vida.
“Creo que el cantautor, más allá de que a mí me gusta la música instrumental y he compuesto temas instrumentales, más allá de esto creo que hay un 50 y 50. Es decir la música y la palabra. Cuando algunos amigos me dicen que están queriendo escribir una canción yo le manifiesto que hay que leer, no solo poesía sino literatura en general, cuento, novelas. Es un ejercicio igual que el músico escuchando música.
Además hay que acercarse a quienes conocen la escritura para analizar la producción. La lectura para mí es una herramienta más y es algo cotidiano. Tengo bocetos y algunas cosas que fui escribiendo en este tiempo y que no tienen destino de canción. Escribir también es un ejercicio diario”.
Música tradicional
Coqui lleva editado hasta el momento tres discos, en el 2002 apareció “Coqui Ortiz en grupo”, en el 2005 el disco “Parace Pajarito” y en el 2014 el flamante material discográfico “La Palabra Echa a Volar en el Canto: Aledo Meloni Musicalizado por Coqui Ortiz. Además participó de otros proyectos discográficos y escenarios con amigos.
“Ahora estoy más abocado a encarar algunos proyectos de nuevos discos que venía postergando por diferentes razones. Componer siempre está presente porque uno está trabajando sobre la música todo el tiempo, la música me acompaña desde que me levanto hasta que me acuesto”, desliza.
“Durante todo estos años la composición siempre estuvo presente. Entonces he acopiado material para armar más de un disco. Tengo canciones que quiero comenzar a grabar y cantarla en los escenarios donde vaya”, explica. Mientras habla sigue cebando mate y Maldonado no deja de disparar el clic clic clic desde su cámara de fotos.
“Durante este tiempo además estuve buscando y explorando otras formas dentro de la música. Estuve estudiando con algunos amigos que abren las puertas para abordar cosas que yo no las hice y quisiera profundizar. Estas cuestiones requieren de tiempo para leer, para estudiar, para escuchar y ensayar”, cuenta.
Coqui viene tocando hace más de diez años junto al gran trío que conformó junto a Juan Mora en el piano y Julio Ramírez en acordeón y bandoneón. Con esta formación piensa grabar un nuevo disco donde ya está instalada una sonoridad dentro del trío. “Con ellos hacemos música del litoral con una característica y con un sello que se fue consolidando en este tiempo. A mí siempre me gustó y siempre hago temas más tradicionales. Durante este tiempo he compuesto canciones que van con ese formato tradicional folclórico chamamecero”.
“Recuerdo que cuando grabé con Gabriel Cocomarola, fue para un disco que edito el año pasado y que este año tuvo nominado a los premios Gardel. Ahí me pasó que algunos músicos me dijeron que no sabían que me gustaba la música tradicional. Sucede que algunos músicos o incluso parte del público no me asocia con la música tradicional”, cuenta.
Entre sus nuevos proyectos entonces ahora Coqui Ortiz se plantó en grabar un disco con sus nuevas canciones en formato tradicional. Las letras, la estructura de la música y el formato es más tradicional en lo que se viene. “Tengo compuestas una serie de canciones. Una que hice con Gabriel Cocomarola, dos canciones que hice con Teresa Parodi y otra con Horacio Castillo”, adelanta.

Todo contado en 30 décimas
Volvemos la mirada al mate. Se renueva. Vuelve cebar y sigue pasando de mano en mano. Entonces desliza que está al mismo tiempo pensando, meditando, estudiando y trabajando en un disco que tendrá otro formato. “Este material recorrerá mi vida, mi memoria, mi aprendizaje musical y mi aprendizaje de vida. Ahí están los seres que marcaron mi camino en los comienzos como Lino Mancuello, Cayé Gauna, Negro Rodríguez, Raúl Junco, Bosquín Ortega, Aledo Meloni, entre otros”, cuenta. Para este disco Coqui interpretará algunas canciones de estos artistas y también va a cantar algunas de las canciones que compusiera para estos artistas que sellaron sus comienzos.
Ahora el mate se detiene. Queda un poco en su mano o en la mía mientras nos escrutamos con la mirada. Por momentos sin embargo mi pierdo y erro la vista, sigo maravillado por el taller que nos contiene.
“Para este disco escribí 30 décima. Todo está contado en décimas. La décima es un formato histórico y según sé el más antiguo de la literatura poética. Tomé la décima como un formato tradicional para contar y narrar cosas. En estas 30 décimas voy contando la historia y presentando cada uno de los temas. Las décimas sirven para contar historias, decir y echar a rodar también algunos pensamientos. Estas cosas llevan tiempo y me van a llevar más tiempo todavía”, cuenta.
Coqui parece no envejecer, los años se detuvieron y su rostro luce en todo momento joven. Por momentos toma la guitarra e interpreta alguna canción, está contento, se lo ve muy bien. “Ahora en este tiempo estoy tratando de no tomar compromisos para tocar porque las presentaciones demanda mucho ensayo. Busco en este tiempo concentrar toda la energía, las ganas, las fuerzas en estos proyectos”.
“Además tengo un número de canción que entran dentro de la categoría o el forma de canción. Esto significa que se corren un poco de las características del folclore tradicional o chamameceras. Estas canciones las voy a grabar basado en la guitarra, además con la intervención de otros instrumentistas”.
“Estos proyectos están girando y son parte de mi ocupación. Están en mi cabeza pero también se están materializando. En algunos casos los proyectos están más avanzados pero estoy ensayando y busca ir cerrando cada una de esto proyectos”, concluye y su voz finalmente se apaga en el grabador.










