Se agrava la crisis en Venezuela
Con enormes dificultades para encontrar opciones democráticas que ayuden a superar la crisis y sin una figura opositora que canalice las frustraciones concitando la adhesión de la mayoría a un proyecto alternativo, la sociedad venezolana camina hacia un callejón sin salida.
El asalto de fuerzas antigubernamentales a una base militar de la ciudad de Valencia y el robo de armas durante esa incursión, avivaron el clima de tensión e incertidumbre en un país convulsionado por una espiral de violencia que ya generó más de un centenar de muertes. Según algunos observadores políticos, la instalación la semana pasada de una asamblea constituyente conformada por aliados del gobierno de Nicolás Maduro no hizo más que aumentar la frustración de muchos venezolanos agobiados también por la escasez de alimentos y fármacos. De los tibios intentos de acercamiento que ensayaron el año pasado el oficialismo y la oposición prácticamente no queda nada, y la ausencia de canales de diálogo hace temer lo peor. Para colmo, presidente Maduro lejos de apaciguar los ánimos se mostró partidario de endurecer las medidas contra las protestas e incluso aseguró que el país caribeño est á frente a una ’insurrección armada’ que busca poner fin al movimiento bolivariano en Venezuela. Por su parte, analistas políticos coinciden en que los poderes extraordinarios de la Asamblea Constituyente podrían fomentar una oposición más radical e incluso llevar a la propagación de guerrillas y paramilitares. Consciente de la difícil situación que atraviesa su país, la atleta Yulimar Rojas pidió que la paz vuelva a imperar en Venezuela, poco después de lograr un histórico oro en el Mundial de Londres tras superar a la campeona olímpica colombiana Caterine Ibargüen en la final del salto triple. “Estoy un poco triste con todo lo que está pasando en mi país. Sé que vamos a acabar con todo eso, acabar con las peleas, con la guerra entre hermanos”, dijo Rojas, sintetizando el sentir de la mayoría de los venezolanos de a pie, que se sienten defraudados por la incapacidad de los distintos sectores de la dirigencia política para resolver la crisis de manera pacífica y dentro de las reglas de juego de la democracia.
Tras casi cuatro meses de protestas en las calles, la profundización del conflicto impacta en el ánimo de los venezolanos, que se aferraron a la única noticia positiva para el país en los últimos meses: el triunfo de Yulimar Rojas en el Mundial de Atletismo que se celebra en Londres. La medalla de oro obtenida por la atleta en la categoría salto triple, fue como un bálsamo para un pueblo cansado de los enfrentamientos y la violencia. La victoria de la atleta sirvió para unir en un mismo sentimiento, aunque sea por un día, a los venezolanos: “Que orgullo tan grande ver la victoria de nuestra Yulimar Rojas, atleta gloriosa de la Generación de Oro. ¡Felicitaciones por tu medalla!”, escribió el presidente Nicolás Maduro en su cuenta de Twitter. Por su parte, el dirigente de la oposición y gobernador del Estado de Miranda, Henrique Capriles, también celebró el logro de la atleta. “Felicitaciones a nuestra campeona mundial Yulimar Rojas ¡Una alegría a nuestra Venezuela que tanto la necesita! Viva Venezuela!”, destacó en las redes sociales. Pero, lamentablemente, nada parece indicar que en los próximos días vaya a cambiar el rumbo de los acontecimientos y que cese el uso de la fuerza contra las manifestaciones opositoras. En ese sentido, debe señalarse que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas acaba de presentar un informe en el que advirtió que ese uso de la fuerza es “extendido y sistemático” y que hubo violaciones a los derechos humanos, incluidos ’torturas, detenciones arbitrarias, maltrato y redadas violentas en hogares’. Es de esperar que la sociedad venezolana y sus dirigentes puedan encontrar una fórmula que ayude a superar tantos años de desencuentros y brinde una salida pacífica a una de las crisis más graves que enfrenta el país caribeño en su historia reciente.










