Contaminación lumínica
En una zona rural cerca de Resistencia, donde crecí, de niño contemplaba las estrellas titilar y la Vía Láctea brillar en un cielo nocturno entre azul profundo y negro; hoy ya adulto no gozo de la misma percepción y ni de esa magia… la ciudad -al crecer- se expandió hasta aquí y con el brillante resplandor de sus luces apagó el cielo, ahora desdibujado debido a la contaminación lumínica que estas producen.
Por Juan Antonio Alberto
La contaminación lumínica no solo causa dificultad para ver el cielo nocturno, pues sus consecuencias abarcan problemas ambientales no advertidos por el común de la gente y que hay que solucionar. Se trata de una iluminación inadecuada que produce un consumo desmesurado tanto energético como económico.

El exceso de luz no es un signo de desarrollo económico y riqueza, como se entendía hasta hace poco, nada más lejos de la realidad. Es cierto que la iluminación exterior aporta grandes beneficios, como por ejemplo, seguridad, fluidez de tránsito o activación de zonas de interés, entre otros. Pero como contrapartida provoca grandes costes y perjuicios como la crisis energética, el cambio climático, la disminución de la biodiversidad.... males que hay que evitar.
¿Qué es la contaminación lumínica?
La contaminación lumínica es un efecto secundario de la luz artificial nocturna que se produce especialmente cuando es desaprovechada en intensidad, dirección, potencia u horarios innecesarios. Esta mala gestión y diseño de la iluminación proyecta un halo lumínico, reflejo que causa un disminución de la visibilidad del cielo… por eso en el campo vemos centenares de estrellas y en la ciudad unas pocas. Pero este problema también tiene consecuencias ambientales. El problema de la contaminación lumínica con la mala gestión y diseño del alumbrado incluye la utilización de proyectores y cañones láser, no tener horario de apagado de iluminaciones publicitarias, monumentales u ornamentales, etcétera. Todo esto se produce de forma masiva en muchísimas partes del llamado primer mundo.

¿Cómo se produce?
Las causas de la contaminación lumínica son básicamente:
1.- Porque el haz luminoso no es dirigido hacia abajo.
2.- Porque la radiación luminosa es de una longitud de onda que el ojo humano no percibe. La luz que escapa rumbo al cielo es dispersada por moléculas de agua o polvo.
Algunas causas habituales son:
• Utilización indiscriminada de luminarias tipo globo, sin ninguna clase de pantalla.
• Falta de control sobre iluminación decorativa en edificios.
• Anuncios publicitarios mal iluminados.
• Utilización de lámparas de vapor de mercurio (LVM).

Consecuencias de la contaminación lumínica
Cualquiera de las manifestaciones de contaminación luminosa, derivadas de un consumo irracional, suponen una serie de consecuencias negativas que repercuten en tres ámbitos: económico, ecológico y social. Desde el punto de vista económico se produce un abuso de los recursos naturales, hay un sobreconsumo de combustibles fósiles, energía y otros recursos. En la vertiente social una iluminación exterior excesiva puede convertirse en un peligro para conductores y caminantes. En el aspecto ecológico, quizás el menos conocido pero no por ello el menos importante, la contaminación luminosa ejerce un impacto sobre la biodiversidad y el medio ambiente.
Así, según los estudios realizados, la contaminación lumínica tiene seis efectos principales:
- Dispersión hacia el cielo
Es la desviación de la luz en todas direcciones, resultado de su interacción con moléculas del aire y partículas en suspensión (humo, polvo, etcétera). Las muestras más particulares de esta dispersión es el típico halo luminoso que recubre las ciudades, visible a centenares de kilómetros de distancia, y las nubes refulgentes como fluorescentes.
- Intrusión lumínica
Se origina cuando se emite luz en direcciones que sobrepasan el área donde es necesaria, invadiendo zonas vecinas. Es un fenómeno frecuente en áreas urbanas donde, frecuentemente, la luz artificial no deseada proveniente de la calle ingresa en viviendas privadas, produciéndose una pérdida de calidad de vida. El grado de molestia sobre el ser humano no está registrado del todo, pero se sabe que causa alteraciones del sueño.
- Deslumbramiento
Se da cuando las personas que se hallan en la vía pública ven su visibilidad entorpecida o impedida por el efecto de la luz emitida por instalaciones de iluminación artificial. En la actualidad se tiende a iluminar en exceso las carreteras, creyendo que representa un aumento de la seguridad vial, sin embargo, los conductores van más rápido en los tramos más iluminados, lo que aumenta el grado de siniestralidad.
Además, las luces mal orientadas o demasiado potentes encandilan, hacen perder agudeza visual y generan zonas de sombra muy contrastadas que dificultan la visión. El alumbrado de las carreteras debería diseñarse en consonancia a la progresiva adaptación del ojo a la oscuridad, sin cambios bruscos de luz.
- Sobreconsumo, derroche energético y emisiones de CO2
Según estudios técnicos el derroche de luz con frecuencia supera el 25 %, pero no son raros los casos que superan el 50 %, como las farolas tipo globo. Pero eso sólo hace referencia al problema del diseño de la iluminación, luego hay que añadir lo que son carteles publicitarios, neones decorativos, etcétera, con lo que aumenta enormemente el derroche y tiene un resultado peor que son las emisiones de CO2, ya que supone un aumento en el gasto de combustibles fósiles (derivados del petróleo), que son los que necesitan las centrales eléctricas para generar electricidad y son las mayores contaminantes en CO2, gas causante, entre otras cosas, del acuciante problema del calentamiento global.
Asociado a esto están los costos económicos, pues la emisión de luz implica un consumo energético excesivo debido a la intensidad, horario de funcionamiento y/o su distribución espectral. En cifras, el gasto energético del alumbrado público representa, a escala municipal, aproximadamente el 50% del gasto energético total. Medidas correctoras, tales como el uso de lámparas de sodio o bajo consumo, focos que eviten el flujo de luz por encima del plano horizontal o la limitación del horario del funcionamiento de dichos focos, entre otros, reducirían en gran medida este gasto, en más de un 25%.
De acuerdo con la Internacional Dark-Sky Association, con sede en Estados Unidos, el problema de la contaminación lumínica afecta a dos tercios de la población mundial. La misma institución calcula que en EEUU se gastan 6 millones de toneladas de carbón y 23 millones de barriles de petróleo al año en generar luz que luego se proyecta al cielo, un desperdicio equivalente a 1000 millones de dólares.
- Efectos sobre la biodiversidad
La contaminación lumínica tiene efectos comprobados sobre la flora y fauna nocturna. La actividad biológica a pleno sol es mínima comparada con la que podemos encontrar desde el crepúsculo hasta el amanecer, es decir, que la fauna nocturna es más numerosa y precisa de la oscuridad para mantener su equilibrio.
Una iluminación indiscriminada de las playas supone una agresión para la vida marina; entre otros, la luz artificial altera los ciclos de ascenso y descenso del plancton marino (base de la cadena alimenticia). El deslumbramiento y desorientación en aves es otro de los efectos de la luz artificial. Algunas especies pierden el rumbo y otras salen a procurarse alimento más tarde de lo habitual y terminan con el estómago vacío.
El equilibrio de las diferentes poblaciones también es susceptible de romperse, puesto que la luz puede perjudicar a unas especies, ciegas para esa longitud de onda, facilitando que sean depredadas. Más del 90% de los insectos son de costumbres nocturnas y ven alterados sus hábitos nocturnos (reproducción, migración, etcétera) por la presencia de potentes focos que rompen el ciclo natural del día y la noche.
Cabe resaltar también otro problema añadido: la agresión que provocan las luces públicas de mercurio a esta especie. La radiación ultravioleta que desprenden estas lámparas es imperceptible para el ojo humano pero no para los insectos nocturnos. La naturaleza se sustenta mediante complejas relaciones, por lo que si los insectos se ven afectados también lo harán tanto sus depredadores naturales (pájaros, murciélagos, anfibios, etcétera) como las especies vegetales que se abren por la noche, por la disminución de la polinización.
- Destrucción del paisaje celeste La luminosidad del cielo urbano, de un tono gris-anaranjado, destruye el paisaje nocturno por la pérdida de visión de los astros del cielo, patrimonio de todas las generaciones y tan importante en el origen de la cultura y la civilización. Esto conlleva un empobrecimiento personal por la pérdida de las leyendas vinculadas a las constelaciones, el desconocimiento de su posición con relación a la época del año y la relación con las tareas agrícolas y por la mera contemplación del firmamento.

¿Existen soluciones?
Existen desde 1980 diferentes movimientos con propuestas para posibles soluciones a la contaminación lumínica. Las principales son:
1. Impedir que la luz se emita por encima de la horizontal y dirigirla sólo allí donde es necesaria. Emplear de forma generalizada luminarias apantalladas cuyo flujo luminoso se dirija únicamente hacia abajo.
2. Usar lámparas de espectro poco contaminante y gran eficiencia energética, preferentemente de vapor de sodio a baja presión (VSBP) o de vapor de sodio a alta presión (VSAP), con una potencia adecuada al uso.
3. Iluminar exclusivamente aquellas áreas que lo necesiten, de arriba hacia abajo y sin dejar que la luz escape fuera de estas zonas
4. Ajustar los niveles de iluminación en el suelo a los recomendados por organismos la Comisión Internacional de Iluminación.
5. Regular el apagado de iluminaciones ornamentales, monumentales y publicitarias.
6. Prohibir los cañones de luz o láser y cualquier proyector que envíe la luz hacia el cielo.
7. Reducir el consumo en horas de menor actividad, mediante el empleo de reductores de flujo en la red pública o el apagado selectivo de luminarias. Apagar totalmente las luminarias que no sean necesarias. Para medir la calidad del cielo se utilizan escalas, por ejemplo la escala de cielo oscuro de Bortle.
Fuentes: http://ucc.um.es/cienciaymedia/?opc=programa&ver=78
http://www.enbuenasmanos.com/contaminacion-luminica
http://www.miprv.com/causas-y-consecuencias-de-la-contaminacion-luminica/
http://www.vidasostenible.org/informes/efectos-de-la-contaminacion-luminica
https://es.wikipedia.org/wiki/Contaminaci%C3%B3n_lum%C3%ADnica










