Langostas: definen que no hay riesgo de grandes devastaciones de cultivos
“No existen riesgos de devastaciones en grandes extensiones de cultivos, ni tampoco se producirían asentamientos perennes en áreas agrícolas de Chaco por cuanto el ámbito natural de su hábitat en Argentina se ubica en áreas de Catamarca, La Rioja y Tucumán”. Así lo aseguró el especialista en Zoología Agrícola, Oscar Ayala, durante el último encuentro convocado por la Dirección de Agencias de la Subsecretaría de Agricultura del Ministerio de Producción.
En la Casa del Campo de Sáenz Peña, técnicos de distintos organismos relacionados con las actividades primarias acordaron el mensaje que debe darse al sector productivo en torno del comportamiento e incidencias de las mangas de langostas que irrumpieron en la región en las últimas semanas. Así, los principales referentes en entomología de los organismos públicos de Producción y Fiscalización Sanitaria debatieron respecto del impacto que provoca en el ámbito primario la irrupción de mangas de langostas en tránsito por áreas de Formosa, Chaco y Santiago del Estero.

Tras una breve introducción sobre las acciones de seguimiento y control desarrolladas por áreas específicas de la regional Chaco-Formosa de Senasa, los asistentes recibieron una actualización acerca del comportamiento de los insectos por parte del docente de la carrera de Zoología Agrícola de la Facultad de Ciencias Agraria de la UNNE, magister Oscar Rolando Ayala, quién además respondió consultas respecto de las motivaciones que derivaron en la aparición de las langostas migrantes.
De la exposición del ingeniero Ayala se concluye que no existen riesgos de devastaciones en grandes extensiones de cultivos, ni tampoco se producirían asentamientos perennes en áreas agrícolas de Chaco “por cuanto el ámbito natural de su hábitat en Argentina se ubica en áreas de Catamarca, La Rioja y Tucumán”. No obstante el esclarecimiento técnico, que calma las preocupaciones por parte de los productores, los representantes del Ministerio de Producción, Senasa, INTA y Universidades, acordaron reforzar la vigilancia y monitoreo a las mangas que pudieran reiterarse, puntualizándose las responsabilidades en torno de las acciones de control y tratamiento en hipotéticos asentamientos, que solo ocurrirían si se generan bajas temperaturas en momentos de su traslado.










