No vuelvas, Carlitos, quedate en China
En el fútbol como en la vida hay que tener memoria. Hace poco más de seis meses se escapó de Boca, agobiado de los infortunios de vivir en la Argentina.
A diferencia de Leo Messi, Carlitos eligió casarse rodeado de poder: Macri, Angelici, Tapia, Crespi, no faltó nadie de los verdaderos influyentes en el país, Boca y la AFA. El “Apache”, exjugador del pueblo, se olvidó de los hinchas xeneizes, a los que sólo les ofreció una foto en las redes sociales con su nueva camiseta, sólo eso.
Repasemos el 2016 de Tevez en Boca Juniors. Un día estaba feliz, al otro día se quería retirar, a veces quería jugar de 9 y otras veces de 10, a cada tanto necesitaba vacaciones o licencias, Angelici es su amigo pero en Boca no había gimnasio y las canchas para entrenar eran un desastre, con el Vasco y Guille ni fu ni fa, la fractura del pibe Unsain, otra expulsión por insultar a Delfino, el fracaso estrepitoso con Independiente del Valle, algunos goles en la Copa Argentina y sí, para salvar el año, los extraordinarios clásicos de fin de año contra San Lorenzo, Racing y River. En el Monumental se vio la mejor expresión de Tevez, el jugador distinto al que Boca fue a buscar.
Pero Tevez eligió los millones de China, decisión comprensible, pero muy mal comunicada y contradictoria con su discurso tan boquense.
Ahora parece que Tevez podría volver en el 2018 a jugar la copa Libertadores, creo que Boca no necesita a Tevez para semejante desafío. A Guillermo le costó horrores y fortunas armar un equipo campeón en Boca, finalmente lo consiguió. Volver a depender de los humores de Carlitos no sería una buena decisión para jugar un torneo que además definirá la gestión Angelici. Tevez marcó solo un gol en la liga de China en el 2017, lejos está de ser una solución futbolística. Boca no lo necesita.










