El tábano
“No hay que decirles a las personas lo que tienen que pensar, sino acostumbrarlas a que piensen”, decía el filósofo Sócrates, en la antigua Grecia.
A este pensador le decían “el tábano de Atenas”. El tábano es un insecto molesto. Sócrates, se comparaba con él, porque cada tanto aguijoneaba a los atenienses con preguntas y narración de hechos para que “despertaran”, de modo tal que se encontrasen con la realidad.
En una sociedad dirigida por una clase política enfrascada, como único tema central, en las elecciones que se vienen, la presencia de los tábanos se hace una imperiosa necesidad.

Mientras candidatos y dirigentes han montado una suerte de “tribuna caliente”, de manera silenciosa avanza el consumo de estupefacientes en la ciudad y sin demasiada prensa, solo basta con preguntar a las fuerzas de seguridad sobre la cantidad de operativos por narcomenudeo que se realizan e incluso, hasta han detectado casos de niños consumiendo.
La paralización de áreas tan sensibles como la Salud, y más allá que se diga que se garantiza la guardia mínima, se sabe de las falencias diarias y que quien paga los platos rotos es la comunidad
Las 8 mil personas que hicieron fila para anotarse para cubrir horas de docente en los colegios secundarios, encontró este año a abogados, veterinarios y contadores, además de los docentes, como un termómetro de la situación laboral, mientras La Unión sigue con sus puertas cerradas por un el paro de los empleados que ven truncarse sus posibilidades de seguir trabajando.
El aumento de los niños que concurren a los comedores públicos -señal del crecimiento de las necesidades básicas insatisfechas en las familias-, el ahogo de las Pymes que no pueden tomar más personal porque las ventas bajaron y por la tremenda presión fiscal, crea un panorama enrarecido.
Entonces, ¿por qué y para qué montar tribunas si los problemas abundan y las soluciones no aparecen?
Sorpresas y cruce de acusaciones
Y como para muestra, solo alcanza un botón, como dice el refrán, este fin de semana la ciudad amaneció entre sorpresas y cruce de acusaciones por obras que ejecuta la provincia y que han sido clausuradas por el Gobierno Municipal.
Por ejemplo, la construcción de la Comisaría Seccional Primera, edificio que lo hace el empresario Roberto Címbaro y que según la comuna son por cuestiones edilicias y de reglamentación que ya habían sido advertidas tiempo atrás.
La reacción no se hizo esperar dado que en plena campaña electoral sucede esto. Mientras, se conocía que también se clausuró la obra del Instituto Mantovani, esgrimiendo que no presentaron documentación de construcción en un terreno que es municipal, el descontento se apoderó y comenzaron a surgir fuerte cruce de acusaciones, y el lunes la dirigencia de la CGT hará una conferencia de prensa al respecto porque considera que si siguen paralizadas las obras, afecta seriamente el empleo.
También paralizó la comuna el pavimento de la 5 desde la 28 a la 38 “porque no tiene obras de desagües y va a inundar a los vecinos”, argumentaron.
Julio Bojanich, coordinador de la Unidad Regional Centro del Gobierno salió bien temprano a los lugares de clausuras denunciando “palos en la rueda”.
El saenzpeñense Juan Carlos Ayala ayer le pidió a las autoridades comunales “reconocer que no han dado soluciones a los barrios y deben aceptar que Vialidad Provincial les está dando una mano en cuestiones que a ellos le competen”.
Bruno Cipolini, secretario de Gobierno comunal le bajó decibeles a la polémica: “No vamos a discutir cuestiones técnicas que luego dañan a los vecinos con el calor político electoral del momento, pero lo que es administrativo se puede subsanar y que las obras continúen”, dijo.
¿Tanto cuesta ponerse de acuerdo?
Si las obras, en definitiva, son un beneficio para el pueblo, y en momentos en que la construcción venía en picada libre, ¿tanto cuesta ponerse de acuerdo?.
El tábano que molestaba a Atenas debe molestar también en Sáenz Peña e inquietar al gobierno y a la oposición a estrechar filas y ponerse a la altura de las circunstancias en momentos tan difíciles para el país.
“El calor” electoral, que solo “calienta” a una determinada y mínima porción de la sociedad, les está haciendo perder la visión general de las cosas a la clase política.
Una sociedad madura, que piensa, que lee, que se informa, advierte de estas cosas y se va a transformar como el aguijón que usa el tábano para despertarnos que hay una realidad muy cruda y en la que cual muchos chaqueños padecen necesidades.
No es saenzpeñenses contra saenzpeñenses que se llegará a buen puerto.
Habría que mirar alrededor los problemas tan serios como la inseguridad, la salud, el tránsito que demanda una enorme cantidad de recursos a la salud pública que cada fin de semana tiene que salir al rescate de accidentados. Cada sociedad termina siendo como piensa, es decir, si piensa en objetivos comunes, terminará alcanzándolos para el bienestar de todos, y sin camisetas políticas.
Vuelos, aeropuerto y seguridad
El flamante jefe del Escuadrón 1 de Gendarmería Nacional, Alberto Martín Farías, admitió en el marco de una charla informal con este diario que existe plena convicción de seguir trabajando en la prevención de delitos, sobre todo los relacionados con el relacionado al contrabando y a los estupefacientes.
La fuerza había decidido destinar un helicóptero y un avión para Sáenz Peña por lo cual era imprescindible construir un hangar de 25 por 30 metros en nuestra ciudad. El intendente Cipolini, le expuso este asunto al gobernador del Chaco para coordinar esta posibilidad de construcción.
Vale destacar, en tal sentido, el esfuerzo que viene haciendo como institución el Rotary Club Sáenz Peña, sobre la posibilidad de recuperar los vuelos de cabotaje desde el aeropuerto local. La firma Avian es la más interesada en conectar Sáenz Peña con Buenos Aires, que le hicieron conocer los hangares en Aeroparque y el plan que la misma tiene para nuestra zona: serían tres vuelos semanales con escalas en Reconquista, todos de mañana y llegando alrededor de las 11 a Buenos Aires. También comentó el intendente Cipolini que al proyecto de Avian se le agregaría la zona de influencia de Sáenz Peña que en un radio de 100 kilómetros que posee la mitad de la población chaqueña.










