La ganadería muy comprometida por el exceso hídrico
Reponer el rodeo en la región llevará como mínimo dos años. Hay zonas donde el nivel del agua supera el metro y medio de altura. Productores piden declaración de desastre para algunas zonas y la emergencia vial. Ganaderos comparan el escenario con “un mar de agua” y si bien no se pueden cuantificar aún las pérdidas económicas, la situación ya provoca mortandad de animales. Estima que la masa líquida permanecerá al menos hasta la primavera, inclusive.
El exceso hídrico impacta negativamente en la actividad ganadera en esta parte del país. Tanto en Corrientes como en el Este de la provincia del Chaco, las intensas lluvias ocurridas en los primeros cinco meses del año ya acarrean consecuencias desalentadoras en el corto y en el mediano plazo. Es que en rodeos de cría y la invernada la destrucción de las pasturas y las pariciones previstas para septiembre u octubre que incluirán eventual mortandad de animales o abortos, preocupan sobremanera a un sector que debió mover la hacienda de sus campos anegados o vender a compradores del Sur del país para paliar en parte esta coyuntura por demás comprometida.

Así lo manifestaron productores y dirigentes ganaderos a NORTE Rural que estos días serán protagonistas de las exposiciones nacionales de las razas Braford y Brangus más importantes del país que se realizarán en Corrientes y Resistencia, respectivamente. Este crítico escenario se empezó a generar a fin del año pasado en el Sudoeste del Chaco donde hubo muchos lotes de girasol y hacienda afectados. Luego, en el Este, cayó el 85 por ciento de precipitaciones del promedio anual en dos meses (alrededor de 1000 milímetros). “La situación es crítica, porque tenemos todo el Este del Chaco con los campos en su gran mayoría anegados al ciento por ciento. Se movió mucha hacienda hacia lugares más altos del centro de la provincia y otros decidieron vender a zonas del Sur. En esta época donde uno normalmente guarda para recría, en la mayoría de los campos de cría se vendió gran parte de esa producción”, explicó en detalle Marcelo Repetto, productor de la zona de El Palmar (al Sur del Gran Resistencia) y vicepresidente de la Sociedad Rural del Chaco, La situación adquiere mayor dimensión si se toman en cuenta las perspectivas meteorológicas de organismos especializados que prevén que esta inestabilidad climática tenderá a seguir en el próximo tiempo. En esta parte del país cayeron unos 1300 milímetros en estos primeros cinco meses de 2017, número similar al promedio de un año considerado “llovedor”.
Campos anegados y ganadería afectada
La preocupación que existe en el ámbito ganadero es que hoy todas las cuencas que derivan hacia el Sudeste provincial están unidas. “Si miramos la cuenca del Salado, al Sur de Resistencia, y vamos hacia el Norte pasando por las cuencas del Negro, Tragadero, Iné, Guaycurú, Quiá, Oro, Zapirán y Canguí, recorriendo la ruta 16 de ambos lados hasta la altura de Colonia Aborigen y recorriendo la 90 y la 11, hoy es agua en todos lados. Lo que tenemos que ver con preocupación es que había zona con mucha agua por la retención que producían los caños que implantaban del Gasoducto que venían paralelo a la ruta 11. Por eso vemos en la zona de La Eduvigis, hace unos seis meses que los campos están inundados”, explicó por su parte el titular del Rural del Chaco, Enrique Santos.
Esta zona del Chaco es una de las más afectadas, puesto que pasando por ahí se observan postes de alambrados que directamente quedaron bajo agua. O sea, a la fecha, hay 1,50 metros de agua en algunas zonas. “Si uno observa con una vista aérea se ve realmente un mar de agua. Lo que más preocupa es que todas las cuencas mencionadas el agua no corre por los ríos, sino que el agua desciende a nivel de los campos”, agregó el dirigente y productor ganadero.
Impacto negativo
Con la imposibilidad de ejecutar obras en el corto plazo hasta tanto el agua no baje, este exceso hídrico impacta negativamente en los rodeos de cría. “Estamos encarando un invierno con todos los pastos destruidos por el exceso de agua, por lo tanto las pariciones que se puedan tener en septiembre u octubre van a ser críticas con eventuales mortandad de animales o abortos. Además, se van a ver resentidos tanto los índices de parición como de destete; y se va a atrasar servicio de este año porque habrá que ver cómo llegan estos animales en octubre y noviembre”, detalló el también exministro de Producción del Chaco. Esto se va a ver reflejado el año que viene con índices de preñez resentidos. Situación similar se vivirá en los campos de invernada, porque la oferta forrajera va a disminuir. “Va a traer consecuencias negativas en el corto y mediano pazo porque luego cuesta reponer en un rodeo de cría como mínimo dos años. Es une situación delicada que excedió todos los registros pluviométricos de la historia, con lluvias de 1300 milímetros en cinco meses”, ratificó Repetto. ‘Estamos frente al ingreso del invierno que si bien los pronósticos dicen que no va a hacer mucho frío sí será húmedo. Esto afectaría mucho a los terneros que empiezan a nacer en julio y agosto; y demuestra que este impacto negativo se verá reflejado el año que viene y en los próximos”, concluyó Santos.
Repetto: “Hay elementos de sobra
para declarar la emergencia vial”
En la última reunión de la Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria para tratar la problemática que causan los excesos de agua por las inclemencias climáticas de los meses de abril y mayo, representantes de los diez departamentos del Este de la provincia del Chaco afectados solicitaron las declaraciones de emergencia hídrica y vial.
Más allá que ayer el gobernador Oscar Peppo haya firmado el Decreto de la emergencia agropecuaria el que será elevado a la Nación para su posterior (o no) homologación, los productores aguardan por algo más: “Hay elementos de sobra para decretar la emergencia vial. Es que toda la red vial está destrozada, tanto en el acceso a los campos como a las localidades. Vialidad Provincial y los Consorcios Camineros van a tener que tener una mirada especial con asignación de recursos específicos para paliar este tema. Además, habrá que plantear prórrogas o exenciones de repuestos, por lo menos lo que corresponde a este año”, destacó Marcelo Repetto.
Santos: “Al Bajo habría que declararlo zona de desastre”

“La zona conocida como el Bajo, desde Resistencia hasta Basail entre el río Paraná y la ruta 11, se tendría que ser declarada zona de desastre. Prácticamente toda la hacienda hubo de ser movilizada a zonas altas y los productores necesitan un recupero económico de dos o tres años. Además, a esta altura se tendrían que estudiar estos impactos por el canal derivador del río Negro hacia esa zona”. La afirmación corresponde al presidente de la Sociedad Rural del Chaco, Enrique Santos, al describir la crítica coyuntura ganadera que atraviesa el sector, producto del exceso hídrico. Al decir del dirigente, hace tres meses atrás las cañadas estaban vacías en el este del Chaco y ahora se está en una emergencia total. “Al cambio climático lo tendríamos que tomar con mucha seriedad y acompañar al gobierno provincial a pedir un crédito a organismos internacionales para limpiar todos estos ríos y arroyos”, solicitó. Así enumeró: Salado, Negro, Tragadero, lné, Guaycurú, Quiá, Oro, Zapirán y Canguí. “Hay que recalcar que lo tenemos que tomar con mucha seriedad, porque han pasado distintos gobiernos que han hablado de este tema pero nunca han llegado a buen fin. Tendríamos que estudiar una nueva ley de emergencia, tanto nacional como provincial, y tener de alguna manera un fondo específico para este tipo de contingencias para que se actúe rápido. De alguna manera tendría que ser administrado tanto por el gobierno como por los productores”, pidió Santos.
Es que, según el dirigente rural, hoy no sirve solamente pasar el impuesto inmobiliario por 180 días, ya que a un productor afectado no se le puede cobrar ningún impuesto en este momento, ni la boleta de la luz, ni salida de la provincia ni ingresos brutos. “A nivel nacional, no podemos esperar a que se entere la Afip de que estamos inundados, porque a fin de mes tenemos que pagar las cargas patronales que hoy es imposible por el grado de afectación que tienen los productores”, finailzó.
Corrientes en extrema emergencia
Unas 2,5 millones de hectáreas en once departamentos, sobre todo en el norte provincial, es la zona más afectada por las inundaciones en la provincia de Corrientes. Las pérdidas se cuentan por millones de pesos en una región afectada donde existen más de 1,5 millones de cabezas bovinas; mientras la preocupación de los productores ganaderos se incrementa con la mortandad de animales. Eso se suma a la grave situación que viven las miles de familias evacuadas y pérdidas económicas que superan los $900 millones, señalan desde el Gobierno provincial. Tras las excesivas lluvias en el norte de Corrientes, que provocaron inundaciones en las zonas productivas, Vara aseguró que las pérdidas oscilan entre los $ 800 y los $ 900 millones y que el sector ganadero es el más afectado.

“La mortandad total la vamos a saber cuando baje el agua. Pero va a ser altísima”, alertó el secretario de Agricultura de Corrientes, Manuel García Olano. La provincia tiene un rodeo de 5 millones de cabezas bovinas y de ellas 1,5 millones en la región inundada. Se informó además que desde hace más de 20 días se viene entregando alimento balanceado para los productores más chicos y que en los próximos días se entregará una segunda partida. Ese alimento que hoy se entrega con precio subsidiado y a 180 días de plazo, será subsidiado en su totalidad para aquellos productores que presenten su certificado de emergencia. Desde el Ministerio de Hacienda y el Banco de Corrientes se generaron herramientas para asistir al segmento de medianos productores con certificados de emergencia, a través de créditos para capital de trabajo a tasa cero. *Fuente: La Nación, Infocampo, El Litoral y Prensa Ministerio de Industria y Producción de Corrientes.
Lagerheim: “Esta inundación es peor que la de 1983”
Los campos de Gustavo Lagerheim y de su hermana Amalia se incluyen entre los más afectados por esta crisis hídrica. A tal punto, que el miembro del Grupo Crea Arand considera esta inundación como una peor que la de 1983. En la zona hubo tres inundaciones grandes que se recuerden: la de 1983, la de 2002 y ésta actual. Las tres se repiten en la zona de la cuenca del Salado y Negro con volúmenes de agua muy grandes, entrando a un invierno con ríos de llanura que tienen poca evaporación. Si bien también es crítico el escenario correntino, la situación es diferente porque se trata de ríos que tienen declive. “Tuvimos 680 milímetros en 20 días en la zona de la tercera terraza del río Paraná, cuenca de los ríos Negro, Saladillo, canal derivador del río Negro y Salado, entre Colonias Unidas, Colonia Elisa, La Verde, La Escondida, Makallé, Colonia Popular y Laguna Blanca hasta la ruta 11”, describe Lagerheim. En esta zona, desde el canal derivador del río Negro en Laguna Blanca hacia el sur, predomina la ganadería. “La situación ganadera es muy complicada. La evaporación recién va a comenzar a ocurrir en octubre. Por gravedad sólo se va a ir el agua en un 20 por ciento y hasta la primavera no va a haber bajada importante de la masa líquida. En estas tres inundaciones ocurrió lo mismo, muchas lluvias entrando el invierno y el agua que queda generando pérdidas muy importantes”, destacó el productor.

“Esto recién empieza”

Si bien se están evaluando, las pérdidas ya se consideran importantes. “Hay mortandad de ganado y seguirá habiendo porque esto recién empieza. Lo que va a producir en el tiempo es más grave aún. Estamos reclamando que el agua de la cuenca superior del río Negro y Saladito podría pasar por las compuertas del río Negro al Paraná directo. Este sistema está tirando 160 metros cúbicos por minuto, de los cuales 60 pasan por el sistema de compuertas hacia el Paraná por el río Negro y 100 m3 van por el canal derivador hacia el Salado. Si hubiesen pasado los 160 m3 directamente por las compuertas del río Negro, el impacto hubiese sido mucho menor”, analiza Lagerheim en contacto con NORTE Rural. Es que, justamente, los productores más afectados son los que reciben el volumen de agua del canal derivador del dique del río Negro de Laguna Blanca.
Mejoran las condiciones
Según el Sistema de Información de Clima y Agua del Inta Castelar, las condiciones meteorológicas tenderán a mejorar en los próximos días. Si bien se advierte que para hoy 31 de mayo un sistema de mal tiempo continuaría afectando el NEA con lluvias y algunas tormentas dispersas y vientos moderados del sector sudeste, las condiciones mejorarían hacia la noche. En tanto, para el 1 de junio no se esperan precipitaciones significativas sobre la mayor parte del país. Se prevé cielo poco nuboso sobre el norte del territorio junto con el ingreso una masa de aire más fría que provocaría descenso en las temperaturas, se registrarían temperaturas mínimas inferiores a los 5°C. Por su parte, para el 2 de junio se pronostica para el centro y norte del país se prevé cielo mayormente despejado con mañana frescas y ascenso de las temperaturas máximas. En el norte podrían registrarse temperaturas inferiores a los 5°C.










