Promover hábitos saludables de vida
Evitar el sedentarismo, los cigarrillos y la obesidad, así como el exceso en el consumo de bebidas alcohólicas, son algunas de las medidas básicas que se deben adoptar para llevar una vida con menos riesgos de sufrir enfermedades como el cáncer. Así lo recomienda el Instituto Nacional del Cáncer, el organismo dependiente del Ministerio de Salud de la Nación que advierte que la Argentina se encuentra dentro del rango de países con incidencia de cáncer media-alta, de acuerdo a las estimaciones realizadas por la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer.
El término “cáncer”, en rigor, hace referencia a un grupo de enfermedades que se desarrollan inicialmente en las células. Según explican los especialistas del Instituto Nacional del Cáncer (INC), las células crecen y se dividen para producir otras nuevas que son indispensables para mantener sano el organismo, pero en determinadas circunstancias este proceso ordenado se descontrola. Nuevas células se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita y otras viejas no mueren cuando deberían morir, formando una masa de tejido que se denomina tumor, que puede ser benigno o maligno y sólo éste último es canceroso. Los tumores benignos no son cancerosos ya que las células de este tipo de tumores no se diseminan a otras partes del cuerpo, crecen en el lugar, generalmente se pueden extirpar y en la mayoría de los casos no reaparecen.
En nuestro país las localizaciones tumorales más frecuentes se presentan en las mamas, los pulmones y el colon-recto. En este último caso, preocupan de manera especial las altas tasas registradas de cáncer colorrectal que se cobra la vida de 7000 argentinos por año, es decir, una cifra similar a la que producen los siniestros viales. El problema es que según las proyecciones realizadas por los expertos, la enfermedad no muestra señales de retroceder a tal punto que se calcula que para el año 2030 aumentará su incidencia y mortalidad en un 46 por ciento. Como ocurre con otras enfermedades, aquí también es importante la prevención temprana ya que cuando el diagnóstico es precoz las posibilidades de sobrevida de los pacientes son de más del 90 por ciento. También los hábitos saludables son fundamentales para prevenir la aparición de un tumor colorrectal. En ese sentido, la mejor forma de cuidar la salud es evitando el consumo de tabaco ya que eso reduce el riesgo de padecer este y otros tipos de cáncer. Además, está comprobado que la expectativa de vida de las personas fumadoras es al menos diez años menor que la de los no fumadores. Consumir menos o evitar la ingesta de bebidas alcohólicas es otra de las recomendaciones claves. Según el Instituto Nacional del Cáncer, existe una clara asociación entre el consumo regular o alto de alcohol y el desarrollo de al menos siete tipos de cáncer: en la cavidad oral, faringe, laringe, esófago, colon y recto, hígado y cáncer de mama. También se asocia el consumo de alcohol con cáncer de páncreas, si bien la evidencia disponible es limitada. Por otra parte, se sabe que el riesgo de padecer cáncer aumenta según la cantidad de alcohol consumida; y está demostrado que las personas que consumen alcohol y tabaco tienen riesgos mucho mayores de padecer cáncer de la cavidad oral, de faringe (garganta), laringe y de esófago que las personas que consumen sólo tabaco o sólo alcohol. Un dato a tener en cuenta es que, según los especialistas, no existe un nivel seguro de cantidad de alcohol así como tampoco existen diferencias entre tomar grandes cantidades una sola vez o pocas cantidades en tomas sucesivas.
Con respecto al cáncer colorrectal y a las altas tasas que se registran en el país (es el segundo cáncer más frecuente en nuestro país y por año se diagnostican más de 13.000 nuevos casos) una de las explicaciones que se ensayan es que está relacionado con el alto consumo de asado y de carnes ahumadas que contienen aminas aromáticas, un grupo de compuestos químicos de efectos cancerígenos, y también por la poca presencia de frutas y verduras en la dieta de los argentinos.
Frente a este panorama, es necesario sensibilizar sobre los factores de riesgo relacionados con la aparición de estas enfermedades y promover prácticas saludables que ayuden a mejorar la calidad de vida de la población.










