Veintiocho partidos: un poco mucho, ¿no?
A fines de esta semana, el domingo 4 de junio, se realizarán en el Chaco las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para elegir los candidatos a 16 bancas en la Legislatura Provincial. Para ellas el Tribunal Electoral de la Provincia tiene registrados la presencia de 28 (veintiocho) partidos políticos. Es decir que para mejorar la situación social, política y económica de cada chaqueño, buscar el bien común, habrá 28 propuestas.
Es seguro que la mayoría, por no decir todos, tienen propuestas coincidentes, algunas haciendo hincapié en un matiz, otras en otros. ¿De donde, entonces, la necesidad de que haya tantos partidos que en vez de esclarecer, oscurecen las ideas que el común de la gente debe comparar para buscar lo mejor para todos?
Vale la pena que, como ya lo hizo este diario, repitamos el nombre de esos partidos que se presentan a los comicios para luego hacer algunas consideraciones. Los registrados son Partido Socialista, Unión Cívica Radical, Partido Justicialista, Partido del Obrero, Partido Afirmación para una República Igualitaria (A.R.I.), Propuesta Republicana (PRO), Acción Chaqueña, Partido Nacionalista Constitucional, Partido Movimiento de Bases, Partido Bases y Principios del Chaco, Partido Frente Grande, Partido Lealtad Popular, Movimiento Independiente de Justicia y Dignidad, Movimiento Libres del Sur, Partido de la Victoria, Partido Popular de la Reconstrucción, Partido Frente para el Cambio, Movimiento Político, Social y Cultural Proyecto Sur, Partido Causa Reparadora, Partido de la Concertación Forja, Ciudadanos a Gobernar, Nuevo Espacio de Participación, Partido para el Desarrollo y la Igualdad, Movimiento de Trabajadores Municipales del Chaco, Partido Corriente Martín Fierro, Partido Socialistas Unidos por el Chaco, Partido FE.
De esta interminable nómina se pueden contar con los dedos de la mano los que tienen posibilidades para lograr las bancas en disputa y ninguno, con toda seguridad, tiene posiciones diametralmente opuestas a las de los otros, en relación al camino a emprender para lograr el bien común. ¿Qué hace, entonces, la existencia de tantas agrupaciones, algunas desconocidas, otras, puro sello y nombre? Y hay que concluir que se debe al ansia de muchos seudos dirigentes que no soportan ser segundos de nadie y, a sabiendas, arman nuevas estructuras, que no tienen futuro pero que les sirven a esos caudillos personalistas para negociar la inclusión en alguna de las listas definitivas en las que podrían alcanzar ellos alguna de las bancas en disputa, como ha sucedido en repetidas oportunidades.
Muchos partidos y discursos vacíos
Si uno analiza los nombres que aparecen en esa lista de 28 partidos se encuentran varios que existen por la inercia de la historia, por la persistencia de alguno de sus dirigentes, por los favores que pueden lograr de una permisiva y no controlada legislación electoral y por el ansia de figurar, desvirtuando el verdadero papel de la acción política que es la mejoría de la convivencia ciudadana. Si todos ellos hubieran medianamente cumplido con los objetivos que dicen tener, los chaqueños no estaríamos hoy, tras cinco décadas, peor que en el punto de partida, ocupando de 23° lugar entre las 24 provincias en relación al Desarrollo Humano. Una prueba contundente de la ineficacia de los partidos políticos.
Ante la inminencia de las fechas por la tozudez en desdoblar los comicios para elegir primeros 16 diputados provinciales y después ¡cuatro! nacionales, se han acentuado en los últimos días las manifestaciones y discursos de algunos de los postulantes, llenas de lugares comunes y de verdades que nadie puede contradecir como por ejemplo “vamos a defender la educación, el federalismo y llamaremos a la unidad del pueblo para construir el Chaco que todos queremos”. O “nuestra prioridad será la Educación y la Justicia Social”. O “bregaremos por un trabajo digno para todos, bien remunerado y en blanco”. O “la lucha de 1810 sigue siendo la misma de hoy: defender el federalismo y la capacidad de manejar nuestros propios recursos; el corazón nos une a los chaqueños para seguir adelante”. Y así hasta el infinito.
Las preocupaciones de todos los días
Todas expresiones que no mueven el amperímetro de quienes tienen otras preocupaciones como son las de saber qué van a poner en la mesa cada día, cómo van a curar las enfermedades o con qué dinero van a comprar los remedios, cómo puede ser que siga habiendo dos o tres días de clases por semana, cómo puede ser que los servicios del Estado en las más diversas áreas se brinden a cuentagotas con los sucesivos paros. Cómo puede ser que un mismo producto se venda con precios tan distintos que hieren el sentido común, sin que nadie controle nada. ¿Por qué, por ejemplo, un kilo de azúcar se vende a 12 pesos en un lado (según oferta publicada en NORTE), y la misma mercadería en otro a 23 pesos? La anarquía en los precios de las góndolas es total y aquí, en el Chaco nadie hace nada. Y los que ganen estas elecciones de fines de esta semana tampoco van a hacer nada, porque desde la Legislatura solo se hacen buenas leyes, que casi nunca se cumplen, como pasa con la “histórica” ley de la carrera sanitaria o a la del “juicio por jurados”, por citar algunos.
Sería bueno que esta multitud de partidos busque una coincidencia en puntos fundamentales para que, si es cierto que buscan el bien de todos y no la promoción personal, y se empeñen en llevarlos a la práctica. ¿Es tan difícil encontrar cinco coincidencias y empeñarse con la misma enjundia con la que mantienen sus partidos políticos, para que se lleven a la práctica? ¿No es esto mucho mejor que los ciudadanos, preocupados por muchas otras cosas que hacen a su subsistencia, tengan que elegir entre 28 propuestas de muchos que saben que nunca llegarán al poder?










