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Protesta masiva en Brasilia contra Temer y la austeridad

Violentos enfrentamientos y depredaciones se produjeron este miércoles en Brasilia, al margen de una masiva manifestación sindical para exigir la salida del presidente Michel Temer y exigir el fin de la austeridad. La dura represión policial fue respondida por grupos de manifestantes atacaron a pedradas varios ministerios a lo largo de la Explanada que conduce al Congreso y consiguieron invadir una sala del Ministerio de Agricultura, donde prendieron fuego.

Brasilia, 24 (AFP-NA) - “Hubo invasión en la entrada privada del ministro. Rompieron las fotos de las galerías de exministros y se enfrentaron con la policía”, dijo la oficina de prensa de la dependencia. Hubo escenas de gran confusión e imágenes de GloboNews mostraban varios focos de incendio. “Me estoy yendo porque eso ya era una escena de guerra”, dijo Fabio Ferreira, funcionario del Ministerio de Planificación, reportando desmanes en el edificio donde trabaja. 

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La enorme manifestación de trabajadores protestaba contra la flexibilización laboral y el alza de la edad jubilatoria. Fue dispersada con gases y balas de goma, lo que desató la violenta reacción de algunos sectores.

Al menos 35.000 trabajadores –según reportes oficiales- respondieron a la convocatoria sindical. Ríos humanos confluyeron hacia el Congreso, rodeado de vallas de seguridad, al grito unánime de “¡Fora Temer!”. Los participantes pedían asimismo elecciones “Directas ya” y el retiro de los proyectos de suba de la edad jubilatoria y de eliminación de leyes laborales que protegen a los trabajadores.

“La reforma del régimen laboral desorganiza al movimiento sindical. La reforma de las jubilaciones hace prácticamente imposible que alguien se jubile en Brasil” con sus derechos reconocidos, llegó el diputado Paulinho da Força líder de la central oficialista Força Sindical (FS), firme aliada de Temer en los primeros meses de su gobierno. Esta nueva crisis se da apenas a un año de la destitución de la presidenta Dilma Rousseff.   

La economía que no despega, la desocupación que alcanza niveles récord y los escándalos de corrupción que implican a sus principales ministros, a gran parte de los aliados y al propio mandatario, ya presagiaban que esto podía suceder. La gota que desbordó el vaso cayó la semana pasada, con la divulgación de una grabación en la que se oía al dueño del gigante de la alimentación JBS, Joesley Batista, contarle algunas de sus manipulaciones para eludir las investigaciones de la Operación Lava Jato sobre los sobornos en Petrobras. 

La Fiscalía General pidió de inmediato a la corte suprema acusar a Temer de obstrucción a la justicia, en una trama donde ve corrupción y organización criminal. La izquierda, que denuncia un “golpe institucional”, ve en la súbita aceleración de la crisis una inmejorable oportunidad para cobrarse su revancha. “Éste es el fin de gobierno golpista. El pueblo está en la calle para eso. No precisaban robar a Brasil”, dijo Francisca Gomes, portera de 59 años de São Paulo, sosteniendo con tres compañeras un ataúd de cartón negro con imágenes del presidente y cruces blancas con la inscripción “RIP Temer”. “Temer es un irresponsable. Hundió a Brasil en una crisis descomunal. No está en condiciones de permanecer en la presidencia”, dijo Wagner Freitas, presidente de la Central Ùnica de Trabajadores (CUT), vinculada con el partido de los expresidentes Lula da Silva y Rousseff.

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“Clima de deliberación” en el Congreso

En el Congreso se vivía también en un ambiente de efervescencia, ante las señales de rápida erosión de la base aliada de Temer. “Hay un clima de deliberación, detrás de las cortinas, para articular la salida menos traumática posible para la crisis”, admitió el asesor de un parlamentario de la coalición oficialista, que pidió el anonimato. Las manifestaciones contra Temer habían sido hasta ahora poco  concurridas, pero todo indica que ahora se abrió un nuevo frente, el de la calle, junto al judicial y al político, en torno al jefe de Estado.

“Directas ya”

La Constitución brasileña determina que, en caso de vacío en la Presidencia durante la segunda mitad de un mandato, el Congreso  debe elegir un nombre para completarlo. Las elecciones directas sólo podrían celebrarse en caso de que se hiciera una enmienda constitucional, pero hay una creciente demanda para encontrar un atajo que abra esa vía. La búsqueda de otra salida se debe en gran medida al  desprestigio del Congreso, donde decenas de legisladores están investigados por su implicación en la red de sobornos de Petrobras, revelada por la Operación Lava Jato. Otra salida podría venir por el lado del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que del 6 al 8 de junio examinará una denuncia que podría llevar a la anulación de las elecciones de 2014, en las que resultó reelecta la fórmula Rousseff-Temer, por presunta  financiación ilegal.

El gobierno traslada tropas a Brasilia

El gobierno brasileño ordenó movilizar tropas del Ejército a Brasilia para proteger los  edificios públicos de los desmanes provocados por grupos de manifestantes que participaban en una masiva protesta contra el presidente Michel Temer. “En este momento ya hay tropas federales aquí, en el palacio de Itamaraty [sede de la cancillería], y ya llegan tropas para asegurar la protección de los edificios ministeriales”, anunció el ministro de Defensa, Raúl Jungmann.

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