Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

¿Son fiables las redes sociales?

Mucho se escribió sobre las redes sociales y en cada nota o debate que se presenta se trata indefectiblemente del ‘peligro’ que entraña el periodismo digital para los mismos periodistas y mientras algunos alientan el romanticismo del acceso igualitario a las noticias otros, más cautos, ven en la manipulación que se hace de las redes un verdadero peligro para medios y prestigios.

Por Ricardo Ambrosig

Al mismo tiempo y casi a diario se suceden ásperos debates en redes como Facebook o Twitter entre gente que está convencida de una noticia tan sólo por verla republicada por cientos o miles de otros internautas. Desconfiar de una versión en este terreno es ganarse la ira de miles de voluntariosos dispuestos a salir a la caza de la “Traffic blanca” sin tomarse un segundo de reflexión así como se angustian por la muerte de alguien y son capaces de las reacciones más disparatadas en su defensa. 

redes.jpg
El afán de la viralización y el uso que hacen de las redes sociales los operadores políticos y publicistas convirtió al usuario común en vector de noticias falsas llevando el descrédito a un medio que pretendía democratizar la información.

Es en esa gigantesca cantera de noticias falsas donde se construye un periodismo de ocasión con portales que nacen y mueren casi al mismo tiempo pero van dejando tras de sí una secuela de mentiras o -lo que es peor- verdades deformadas. Lo cierto es que llamar ‘periodismo’ a una colección de buenas voluntades sin formación académica pero con buen manejo de los medios informáticos es la premisa errónea sobre la que se construye una conclusión equivocada.

Esta columna no pretende explicar qué es el periodismo pero para ser confiables a nivel noticioso sigue siendo válido aquello de que “es mejor salir últimos que primeros con una mentira”, el público que se llevan en la primera estampida aquellos que siempre están al instante termina eligiendo como fuente de consulta a los medios que tienen por rutina chequear la información o no caer en la trampa de la ‘viralización’.

Internet y la facilidad que otorgan las redes sociales están atentando contra la credibilidad de la red de redes y el conocimiento del uso que de estas hacen los operadores políticos y responsables de marketing de casi cualquier cosa va minando esa idea romántica de un periodismo global y llano donde cada uno es un difusor independiente y sin compromisos.

falso.jpg
La falsa noticia difundida en Estados Unidos es uno de los cientos de ejemplos de periodistas llevados al engaño por las redes sociales.

De acuerdo a un estudio de la Amsterdam School of Communication Research (Ascor) del año pasado en Europa no se considera a Google o las redes sociales fuentes creíbles de información. Para llegar a esta conclusión, de las que da cuenta Nextmedia, se mostró a 422 participantes una misma noticia alterando las fuentes mediante las cuales un periodista consiguió la información para realizar ese artículo que trataba sobre la privacidad y por los resultados parece, queda un largo camino para que la audiencia perciba ‘creíbles’ estas nuevas fuentes extendidamente utilizadas. Para los sujetos de la encuesta fueron más creíbles los testimonios directos y hasta el teléfono que las redes sociales.

Las fuentes

Verificar las fuentes debe ser de las primeras cosas que un periodista aprende y se olvida. Y eso es extensivo a todo el mundo virtual. No es necesario ser un profesional de la noticia para tomarse la molestia de perder un instante para revisar fuentes confiables antes de salir a las redes sociales y saturar su entorno de Whatsapp con una novedad que no es tal.

La urgencia, el asombro y la necesidad de no perder espacios o prestigio hace que muchos caigan en la trampa de la noticia viralizada y esta falta de chequeo ya mató a varios medios en las redes.

Por lo general se trata un rumor, extendido por parte de alguien con un particular sentido del humor o con real malicia que provoca un efecto dominó en las redes que convierte en verdad lo que sólo es una mentira difundida de forma masiva.

Existe un dicho en la farándula: “Si no te mataron en Internet, no existís”, y esto es porque no se contrasta ni busca confirmación en pos de ver quien sorprende más y primero.

Es más interesante darle clic, compartir y retuitear, que todo el mundo se entere. Después, cuando se revela la mentira, todos aparecen como inocentes. A ellos también los engañaron. Hay cierta necesidad de trascender que tiene mucha gente y basa su afán en ser el primero en enterarse o hacer el anuncio y -como un vicio cualquiera- la suma de equivocaciones no hace desistir sino que refuerza esa pretensión de llegar a los 15 minutos de fama de los que hablaba Andy Warhol.

La credibilidad se sigue sustentando en el contacto directo entre periodismo y fuente de información; el periodismo tradicional, así que por lo que parece, queda un largo camino para que la audiencia perciba ‘creíbles’ estas nuevas fuentes extendidamente utilizadas como son las redes sociales.

encuesta.jpg
Una de las mediciones que da cuenta sobre el grado en que los lectores informados’ toman contacto con hechos novedosos o de trascendencia.

USA News se hizo eco de las redes sociales y publicó con toda urgencia la noticia de la falsa muerte del expresidente uruguayo José Mujica. Para dar mayor credibilidad, aludía a “un periódico local de California” que había informado sobre el ingreso de José Mujica en el hospital Bakersfield Heart y que el propio centro sanitario había indicado que “murió de una enfermedad relacionada con el corazón”. Incluso llegaba a citar, sin revelar su nombre, a “una fuente cercana a la familia” que había dicho que el exmandatario “había estado luchando contra dolores en el pecho durante meses”.

Es por eso que las redes sociales provocan muchas más dudas que certezas y sus víctimas más lamentables son los periodistas porque genera incertidumbre en los remisos y convierten a los más atrevidos y descarados en recalcitrantes agitadores de masas y conciencias, en muchos casos en direcciones equivocadas.

Notas relacionadas
Te puede interesar