Cuando el voluntariado se convierte en un compromiso con la comunidad
Que a la gente sólo la ayuda la gente es un dicho muy usado y cierto. Y describe a un grupo de personas que con un corazón grande busca que sus ‘patroncitos’ estén contenidos. Los ‘patroncitos’ son adultos y niños asistidos y beneficiados por alguna de las obras de voluntarios.
Por Florencia Martínez
La Fundación Manos Abiertas funciona en varios puntos del país y en nuestra provincia está presidida por Elisabeth Salto, acompañada por una familia de voluntarios distribuidos en diferentes obras.

Con sede en Gardel 355, la organización fue fundada por el sacerdote Ángel Rossi con el lema “Amar y servir”. Él dice: “ponemos principalmente la mirada en las personas. No son casos, no son estadísticas, sino que atendemos a la persona con su nombre, con su historia”. Lo mismo sostiene Eli al reconocer a cada uno de los que ayuda con su historia, sus necesidades y sus carencias y sobre todo -resalta- sus virtudes. Como sus compañeros abre los brazos para dar amor.

Desde 1992 la fundación trabaja en el país para que muchos puedan crecer, vivir y sobre todo envejecer con dignidad, con acompañamiento y amor. La atención se organiza en siete dimensiones: hogares de niños, ancianos y personas en situación de desamparo y en la calle; salud, como propuesta integral de lo mental tratando de fortalecer los vínculos familiares y las redes comunitarias; cuidados paliativos integrales a personas con pocos recursos; promoción social a través de comunidades y familiares marginadas por la desocupación o extrema pobreza; educación a través de apoyo escolar, becas, programas educativos, talleres de oficios formativos y sobre todo el desarrollo de la parte artística; soledad, que se busca disminuir con visitas para crear una relación de confianza y amistad, y por último con espiritualidad, creando espacios para la reflexión y la convivencia.
Obras en la sede chaqueña
En el Chaco las obras que se encaran en el ámbito de la educación y la promoción social.
Con Sueños de Luz y el Taller de Arte los niños desarrollan espacios de creación artística, música y promoción ambiental en el barrio Don Bosco.
A través del Grupo misionero SFJ, Don Bosco, Buscadores se da asistencia con comida, ropa y contención a hombres en situación de calle. Los grupos organizan las entregas los miércoles en la plaza 25 de Mayo.
Mientras que en un merendero que funciona de lunes a viernes de 16 a 18, además de alimento da apoyo escolar.
Las obras Peques 1, 2 y 3 visitan a los niños de Casa Cuna dos sábados al mes para compartir momentos de recreación y festejos de sus cumpleaños.

Donaciones e información
Los interesados en conocer más o sumar donaciones pueden dirigirse a la sede de Carlos Gardel 355 o comunicarse a través de los teléfonos (0362) 15 – 4614643 por mail a [email protected]
Una responsabilidad con el otro
Para Mauricio Solís, de la obra Peque 1, ser voluntario es “ser parte de algo, de una familia, de un grupo de amigos, de un compromiso, de algo tan simple que es dar amor, cariño, respeto y felicidad. “Sin pedir nada a cambio vos das cariño y mucho afecto con un poquito de voluntad y buena fe y recibís el doble”, dice.
Ser parte de Manos Abiertas produce cambios personales: “Me afectó en mi realidad día a día, en mis problemas cotidianos. Ser voluntario me cambió la vida. Como decimos entre los chicos me llenó de unas enormes gracias. Estar con los peques, darles un pequeño abrazo que diosito les manda, por conocer gente maravillosa que tiene las mismas ganas que vos de dar”. Además agradece a la experiencia por ayudarlo a modificar su forma de pensar, y a la vida por lo que tiene y por lo que no tiene.
Para Cristina ser voluntario es darle un sentido a su vida: “Asumiendo el compromiso de amar y servir al prójimo me hizo dar cuenta que mi problema o lo que yo estaba atravesando era nada al lado de otros problemas. De a poco mi corazón va sanando con cada patroncito y también con los compañeros del voluntariado”.

El deseo de la sede propia
Una de los principales motivaciones de la fundación es tener una sede donde desarrollar sus actividades y que además sirva de depósito para todas las donaciones que reciben tanto anónimas como de empresas privadas.
En una entrevista, el intendente Jorge Capitanich se comprometió a trabajar para encontrar un sitio que les pertenezca. Además se interesó por las obras y mostró su preocupación y acompañamiento por el trabajo que hacen.
Los integrantes aseguran que no se quedarán solo con la promesa, sino que trabajarán para hacer realidad el sueño de la sede propia.










