Cuidar a las familias para proteger a la sociedad
Por iniciativa de la Organización de Naciones Unidas, el 15 de mayo de cada año se celebra el Día Internacional de las Familias con el fin de promover la reflexión sobre la importancia que tienen los vínculos dentro de este núcleo clave de la sociedad, y para conocer mejor los procesos económicos, sociales y demográficos globales que afectan al grupo familiar y a cada una de las personas que lo integran.
Este año, la ONU se propone resaltar el papel que juegan las familias en la promoción de la educación y el bienestar de todos sus miembros, haciendo hincapié en la educación infantil y la formación continua tanto para los niños como para los jóvenes. La organización internacional también destaca la necesidad de reconocer la importancia que tienen los miembros de la familia que se dedican al cuidado de sus padres, abuelos y hermanos; y en ese sentido alienta todas aquellas medidas que ayuden a asistir a los padres en su papel de cuidadores y educadores, y las políticas públicas para conciliar la vida familiar y laboral.
Sociólogos y antropólogos del organismo internacional observan que si bien el concepto de familia se ha transformado en los distintos momentos históricos que atravesó la humanidad, y a pesar que su estructura ha evolucionado en las últimas décadas como resultado de las tendencias mundiales y de los cambios demográficos, el grupo familiar mantiene una constante en todos los rincones del planeta: sigue siendo la célula básica de la sociedad. Como tal, los problemas y las necesidades que lo afecten deben ser especialmente atendidos por los gobiernos y también por los distintos sectores de la comunidad, ya que las sociedades tienen vasos comunicantes y lo que afecta a un grupo, tarde o temprano afectará también al resto de la sociedad. Piénsese en las enfermedades que luego se transforman en epidemias, o en flagelos como el desempleo y la pobreza estructural. Por lo general, el porcentaje de la población que está mejor preparado para enfrentar estas amenazas tiende a mostrar desinterés hacia las familias menos favorecidas, cuando lo más inteligente sería actuar en función del interés general, del bien común, haciendo todo lo que esté al alcance para que todos los miembros de la comunidad tengan acceso a una buena educación, a la alimentación, a una vivienda y un trabajo dignos. Es importante que se busquen mecanismos y formas eficaces de satisfacer esas necesidades, y a modo de ejemplo se puede citar, aquí en la provincia, el trabajo iniciado por una organización no gubernamental y acompañado luego por distintos sectores de la comunidad y estamentos del Estado para construir el Primer Albergue Regional de Recuperación de Pediatría que replica el modelo Casa Garrahan de Buenos Aires, una iniciativa que será de gran ayuda para muchas familias del Chaco y la región.
La familia es, y seguirá siendo, una institución de enorme valor. Es un espacio al que cada uno de sus miembros puede acudir en busca de confianza. A pesar de todas las contradicciones y complejidades propias de la vida en el seno familiar, los lazos entre los padres, los hijos, los tíos, los abuelos y los nietos siguen siendo un factor clave en la construcción del bienestar de la comunidad. Fortalecer esos vínculos es una tarea que incumbe a todos los miembros de una comunidad porque es también una manera de defender y preservar a toda la sociedad de muchos males del mundo moderno.
Este Día Internacional de las Familias debe servir para sensibilizar sobre la importancia de fortalecer a los grupos familiares, para llamar la atención a gobiernos, legisladores y demás representantes respecto de la necesidad de adoptar medidas que garanticen la protección de la familia, de todos sus miembros, pero especialmente de niños y adultos mayores, porque de esa manera se estará protegiendo también al conjunto de la sociedad.










