Pymes sufren el ahogo del mercado interno
La dura realidad económica del país pone contra las cuerdas a pequeñas y medianas empresas que, desde hace varios meses, padecen los efectos de una presión tributaria récord y la falta de oxígeno para el mercado interno. Un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) alertó que en los principales centros urbanos del país las ventas de los comercios minoristas se desplomaron un 3,8 por ciento en abril, frente a igual mes del año pasado.
Según la entidad que nuclea a empresas de todo el país, con este resultado las ventas minoristas acumularon una baja promedio anual de 3,7 por ciento en el primer cuatrimestre del año. Para colmo, las provincias que comparten fronteras con Chile y Paraguay se vieron perjudicadas por las compras masivas de argentinos en esos países.
Por su parte, la Unión Industrial Argentina (UIA) también alertó sobre el delicado momento que atraviesan las pequeñas y medianas empresas del sector que también fueron alcanzadas por las medidas económicas que deprimieron el mercado interno. En ese sentido, el titular de la entidad, Juan Carlos Sacco, advirtió que “hay una mortandad de pymes” y sostuvo que el Plan Empalme que impulsa el gobierno nacional para la reinserción laboral de beneficiarios de planes sociales solo tendrá los resultados esperados si, justamente, se adoptan medidas concretas para reactivar el mercado local y no para achicarlo. Es más, en la entidad consideran que si el mercado interno de la Argentina estuviera reactivado las pequeñas y medianas empresas en forma automática se encargarían de generar mayores puestos de trabajo, ya que así ocurrió cada vez que crecieron las compras de productos argentinos dentro del país. El problema es que el giro en la política económica iniciada a partir de la asunción del gobierno de Cambiemos, se alentó más la especulación financiera que la actividad productiva local. En su reciente visita al Chaco, el ex presidente de la Unión Industrial Argentina, y actual diputado nacional, José Ignacio de Mendiguren puso números concretos a esa triste realidad: se paga una tasa de interés a la especulación financiera que rindió en los últimos tres meses un 10 por ciento, que es lo que en el mundo se paga en diez años. “Está claro que este no es el camino para desarrollar el interior del país. Un modelo económico que no genera empleo ni valor agregado en el interior del país, es igual al aplicado en épocas de José Alfredo Martínez de Hoz y de Domingo Cavallo”, sostuvo el legislador del Frente Renovador, tras alertar que la experiencia demuestra que la lamentable decisión de promover la bicicleta financiera en la City porteña siempre terminó por corroer al sistema productivo del interior del país, dañando primero a la industria y luego al campo.
La contracción también se hace sentir en la industria, un sector golpeado en el que solo el mercado automotriz ha mostrado signos de vitalidad, en buena medida por el buen desempeño del agro. Lo que se debe lograr es que ese vigor también alcance a las pymes de todas las regiones, porque son estas empresas las que generan la mayor tasa de empleo cuando desarrollan su labor con reglas macroeconómicas que las robustecen. Las pymes son emprendimientos que dinamizan las economías locales y lo que ganan siempre lo reinvierten en el mismo lugar donde echan raíces, pero cuando se abren en forma indiscriminada las importaciones, bajo el pretexto de “reinsertar a la Argentina en el mundo”, lo único que se logra es debilitar el entramado productivo local. En la actualidad, los altos costos laborales siguen siendo un obstáculo para la generación de empleo en el sector pyme, a tal punto que mantener a un trabajador en el sistema formal significa tener que pagar un 63% adicional. Parafraseando a De Mendiguren, hoy la Argentina exporta el poco algodón que tiene e importa tejidos, exporta cueros e importa zapatos, exporta trigo e importa fideos. Es imprescindible que se revierta este escenario y se fortalezca a las pymes con programas federales de apoyo de largo aliento, que trasciendan los gobiernos de turno.










