Marcelo
u única herramienta era el hacha. Solo veía una vez al mes a su familia, porque el resto del tiempo trabajaba en medio de los montes. Las manos curtidas por el trabajo duro y su rostro no deja ver nunca una sonrisa, a pesar de que en el 2011, cuando lo vimos, tenía 17 años.
Lo llamaban Marcelo. Lo encontramos en uno de los tantos viajes que hicimos a la zona de Las Pirámides de El Triunfo, en el límite entre el Chaco y Santiago del Estero. En ese entonces, se habló de explotación laboral e intervino la AFIP a través de Seguridad.
Pero Marcelo consiguió trabajo como tractorista en Los Frentones y se quedó a vivir en la zona. Y luego trajo su familia. Ahora manda a sus hijos a la escuela y comenzó a construir su casa.

El Chaco, como las provincias de la región, tiene un gran problema con la falta de empleo.
La inversión privada, en el interior, no se muestra como se esperaba y la captación de mano de obra viene en el mismo ritmo.
Los emprendimientos privados que ya están instalados, deben soportar el fuerte agobio impositivo y fiscal.
Con una gran mochila que deben arrastrar y sin medidas de fondo que permitan un alivio, hoy en el interior del Chaco el comercio es el que sostiene el empleo, porque sabido es que la nave del empleo estatal ya tiene sobrepeso y que solo el 25% de la masa estatal la tiene el interior y el 75% queda en Resistencia y el gran Resistencia.
El campo
El interior del Chaco va cambiando. El cambio de uso de suelo de miles de hectáreas, que antes eran improductivas y que pasaron a la agricultura, generó un movimiento extraordinario, inversión y aumento del consumo de combustibles, lubricantes, en gastronomía pero falta la veta del empleo. A modo de ejemplo, en los departamentos Independencia y Almirante Brown, la inversión productiva es palpable a simple vista. Desde Campo Largo, pasando por Avia Terai y hacia el oeste por la ruta nacional 16, se pueden ver que hay nuevos emprendimientos y otros han sido fortalecidos. Manda en esos departamentos la siembra de soja y maíz, seguido por el girasol. La actividad forestal que tiene también la elaboración de carbón vegetal con destino a exportación genera ingresos de recursos interesantes.
En Pampa del Infierno, al menos 24 empresas agropecuarias están operando. Y hay grandes proyecciones que se van a ir conociendo a lo largo del año y en cuyo marco la reactivación ferroviaria juega un rol fundamental.
Realidad
Hay una realidad sobre la cual se debe trabajar mucho para revertir. Hay muchos casos como los de Marcelo. Pero este joven, a quien lo encontramos en una recorrida de NORTE, ahora tiene 23 años y dos hijos, y salió del medio del monte cuando tenía 17, sin saber nada más que manejar un hacha, con la que labraba postes.
Cuando se fue al pueblo, aprendió a manejar un tractor y ahora una camioneta, con la cual lleva los insumos para su patrón cuando tiene que hacer tareas de siembra y de cosecha.
Está aprendiendo a manejar la cosechadora por estos días. Marcelo quiere que su hijo estudie una carrera y que sea ingeniero agrónomo. Cuando se habla de igualdad de oportunidades, ¿acaso no se debería poner más énfasis en capacitar a nuestros jóvenes que no tienen trabajo ni estudio?
Mañana, cuando se recuerde el Día del Trabajador, vamos a mirar seguramente por quienes no lo tienen, pero también por desafiarnos a impulsar que haya herramientas que permitan cambiar este estado de situación, menguando estos índices de gente que no tiene trabajo en una provincia con tantas riquezas productivas.










