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Una nueva distribución del impuesto al cheque podría ser clave para el Chaco

El vencimiento del Impuesto al Cheque a fin de año abrió un debate paralelo a la reforma de la coparticipación federal. Si no se renueva el Chaco perderá recursos importantes, pero de continuar la actual distribución entrarán más de 1.523 millones de pesos.

En cambio, de coparticiparse el 100 por ciento de la recaudación, una meta de las provincias, a la jurisdicción enviarán, desde el gobierno federal, unos $ 5.076 millones. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), “el Poder Ejecutivo Nacional tiene un plazo de 365 días para enviar al Congreso Nacional un proyecto de reforma tributaria nacional a partir de la creación de la comisión bicameral de reforma tributaria”.

“El impuesto al cheque vence a fines de este año. En efecto, el Congreso Nacional debe definir cómo seguirá el impuesto a partir de 2018. Resulta clave conocer los montos de dinero en juego, no por la posibilidad que el Congreso decida no renovarlo (algo imposible), sino por el hecho de que al tener una asignación específica para el Tesoro Nacional del 70%, puede darse una puja distributiva en la que el Tesoro Nacional pugne por mantener esta asignación, mientras que las Provincias intenten eliminarla y que en su lugar la recaudación del impuesto ingrese completa y directamente a la masa coparticipable”, agregó el informe.

“Siempre polémico por sus efectos negativos sobre la formalización y bancarización de la actividad económica, se consolidó como una fuente muy importante dentro de la estructura de ingresos públicos en Argentina. Para tener una idea de la dimensión del tributo y de su importancia relativa en las finanzas públicas, su recaudación de $131,7 mil millones en 2016 equivalió alternativamente a un 1,6% del PIB, un 6,4% del total de la recaudación de AFIP (es tercero en el ranking de impuestos nacionales, por detrás de IVA y Ganancias ); un 50% del gasto en personal, un 81% del gasto total de capital nacional, o a la totalidad del pago de intereses de la deuda pública con el sector privado realizado en 2016”, mencionó. “En caso de que no se renueve el impuesto, se perdería la recaudación para el 2018, equivalente a un 1,7% del PIB. Las provincias participan relativamente poco de las pérdidas (casi 0,3% del PIB), puesto que, como ya se vio, su participación en la distribución primaria está acotada”, determinó.

En el caso de Chaco la resignación sería cercana a los 1.523 millones de pesos, una cifra muy importante tomando en cuenta que hoy la provincia está viviendo momentos delicados desde el punto de vista fiscal.

A su vez la consultora planteó un segundo escenario. “Considerar la posibilidad de renovación del impuesto para el 2018, pero con el agregado de que la totalidad de la recaudación para dicho año ingrese a la masa coparticipable”, indicó.

“En este escenario el Tesoro Nacional perdería la asignación específica actual del 70%, pero como resultado de una masa coparticipable más alta recuperaría parte de esa pérdida. Incluso ANSES vería incrementada su participación ante el engrosamiento de la masa bruta, aun considerando que la precoparticipación en 2018 bajará a un valor general del 6%, como parte del acuerdo de eliminación gradual de 3 puntos porcentuales por año”, afirmó.

Este segundo escenario permitiría que el Chaco logre ganar 3.553 millones de pesos, que representa un gran porcentaje de los recursos que hoy están en merma por la crisis económica.

En este caso será la quinta jurisdicción que más recursos logrará recuperar pero para ello necesita acordar con el gobierno nacional que de momento no estaría interesado en perder fondos.