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Hoteleros y gastronómicos aseguraron que la crisis generó cientos de despidos

Integrantes de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines del Chaco indicaron en una entrevista en NORTE que “la crisis generó cierre de firmas y cientos de despidos en toda la provincia”

El presidente de la organización Aldo Santalucía detalló que “desde comienzos del año pasado a la fecha se produjeron en la provincia cerca de 500 despidos en el sector afectado seriamente por la crisis”.

Las causas

“Y lo que más impactó es el incremento de los costos pero también: la pérdida del poder adquisitivo, presión tributaria, la venta informal y la fuga de clientes durante los fines de semana largos”, afirmaron los empresarios del sector.

En tal sentido explicaron que “en menos de un año la energía eléctrica subió un 170 por ciento, el agua corriente un 140% y el gas un 70%”. Es decir que hubo un encarecimiento abismal de los principales costos del rubro.

A su vez la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores golpeó aún más a estas empresas dado que dependen directamente de la capacidad que tienen los asalariados para consumir.

Resulta que un consumidor, en el contexto actual, debe recortar gastos para poder vivir con lo que recibe y lo primero que se corta son las salidas para comer afuera del hogar. Y también restringen los viajes regionales.

Y esta crisis se agravó ante el crecimiento de la competencia informal, es decir aquellos que ofrecen productos similares pero sin tener que sostener la misma estructura que exigen las autoridades para vender alimentos.

En este caso es notable el incremento de puestos ambulantes que venden todo tipo de comidas mientras las autoridades no toman acciones pese a que pueden “representar un problema para la salud pública”.

Fuga de clientes

Asimismo en los últimos meses han perdido cientos de clientes que prefieren viajar unos kilómetros para recibir un servicio mejor y aprovechar los precios de otras plazas para realizar compras de todo tipo.

En tal sentido graficaron que “mientras una habitación cuádruple en Resistencia en un hotel de dos estrellas cuesta cerca de 900 pesos en Asunción por 1.500 pesos pueden alojarse la misma cantidad de personas con un servicio mucho mejor en un alojamiento de categoría superior”.

La fuga de potenciales clientes al exterior es un flagelo que padecen muchos sectores y prácticamente no hay forma de frenarla tomando en cuenta que “muchas de las medidas que estaban vigentes como el cepo al dólar o los impuestos a las compras en el exterior fueron retiradas por el gobierno de Mauricio Macri”.

En tanto, los empresarios denunciaron que la actitud de los trapitos que trabajan a la noche en las zonas gastronómicas alejan a los clientes. “Sufren desde amenazas hasta insultos por parte de quienes ofrecen el servicio de cuidar los vehículos estacionados”, indicaron.

“La actividad de estas personas confronta directamente los intereses de los bares, restaurantes y hoteles. El cobro compulsivo de un canon arbitrariamente impuesto, la exposición a represalias, situaciones violentas y de daños a bienes o personas provocados en estado de exaltación son situaciones cotidianas”, expresaron.

“El sector no recibe subsidio por parte del Estado y genera ingresos genuinos por lo que consideramos indispensable instrumentar acciones inmediatas en defensa de las empresas y el empleo”, finalizaron.