Nos estamos suicidando
El clima del país está cada vez más irrespirable y el aire se contamina más, hora a hora. Esto se palpa a cada momento y muchos se preguntan hasta dónde vamos a llegar. No nos aguantamos unos a otros hasta por zonceras y chiquilinadas. Ese país -el nuestro- que en la primera mitad del siglo 20 era mirado con envidia por el mundo, sobre todo por la devastada Europa, y tomado como tierra de promisión junto con Canadá y Australia, hoy aparece devastado y sin futuro por más voluntarismo que se demuestre.
De ser el granero del mundo, el mayor productor y vendedor de la mejor carne, de enorgullecerse de su educación universitaria y ser modelo de escuelas primarias y secundarias, de tener las mejores oportunidades en energía, de casi no tener desocupación y pobreza, llegamos a este presente donde hasta importamos carne y trigo más baratos, tenemos los peores indicadores en educación, pobreza y ocupación, con un costo de vida cada vez más inalcanzable tanto en alimentos, vestimenta y sobre todo en medicamentos.
Un desbarranque que se hace cada vez más profundo a pesar de supuestas buenas intenciones con cada gobierno que se inicia. Siempre comenzando de cero o de menos cero para volver a tremendas crisis de las que cada vez cuesta más salir.
Muchos ciudadanos estamos azorados por este clima de continuo encono que aparece por cualquier cosa, que hace que nos miremos con recelo y que nos impide obrar como seres conscientes, responsables, dispuestos a renunciar a criterios personales para contribuir al bien común.
También en el Chaco
Este desanimador panorama que vemos todos los días por la televisión, también está entre nosotros, en esta provincia del Chaco donde, si fuera por lo que dicen sus autoridades, estamos en el mejor de los mundos, cuando seguimos siendo el furgón de cola en los principales indicadores sociales.
Calles de Resistencia y de otras ciudades, rutas de la provincia, escuelas, hospitales, recintos legislativos parecen más bien campos de batalla que lugares para contribuir al bienestar social de hombres, mujeres y niños.
El viernes 31 de marzo se cumplió la cuarta semana desde el inicio de las clases el 6 de marzo. Sobre 19 días posibles de enseñanza hubo sólo ocho y el resto de paros de distintos gremios. Y eso se repite en casi todo el país, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Algo que profundiza la hipoteca del futuro. Algo que, aunque no se lo quiera admitir, nos va llevando al suicidio de las futuras generaciones.
Enfrentamientos sin fin
Gremios versus gobierno y no sólo en Educación. La Unión del Personal Civil de la Provincia también en pie de guerra, lo mismo que los profesionales de la Salud y las más diversas dependencias y organismos del Estado, donde existe personal en negro, sueldos y contratos atrasados y donde todo parece estar prendido con alfileres.
Ya se ha entrado en el cuarto mes del año y todavía los 32 legisladores provinciales no se han puesto de acuerdo para la aprobación del presupuesto, la lista de ingresos y egresos de todo un año, la ley madre para el funcionamiento de las dependencias. Y se discute y buscan chicanas por el tema del año electoral, si se vota juntos o separados de la Nación.
En medio de este panorama de pagos que no se hacen de acuerdo a las promesas, de clases que no se dictan de acuerdo a un orden que eleve el nivel de la Educación, de leyes que se aprueben para beneficio de todos los ciudadanos, nos preguntamos qué sentido tiene una campaña electoral, en la que, por lo que por ahora aparece, habrá más reelecciones o regresos de personas que ya nos han llevado a este fracaso que vivimos y que no apareció por arte de magia.
Se puede resurgir
Pero no todo es negro, por suerte, y el espíritu humano tiene la capacidad de resurgir. Para eso es un ser pensante y dialogante. No se puede entender que diciendo todos y cada uno de los que nos gobiernan que lo hacen para mejorar la situación de la gente, no sean capaces de sentarse en una mesa para intercambiar ideas, mejoras propuestas, renunciar a deseos legítimos pero a lo mejor irrealizables en un futuro inmediato. Ceder algo, para lograr otras cosas. Retroceder un paso para avanzar dos pensando, en la implicancia que esto tiene en la sociedad. El clima que hay entre los gremios docentes y las autoridades de la provincia no es el mejor. Cada uno está cerrado en lo suyo y la solución solo parece ser la de la fuerza, mientras quedan abandonados los únicos sujetos claves de la Educación, los alumnos. Y este tema no les interesa a los legisladores (elegidos por el pueblo). No se ha visto ni siquiera que una comisión intentara mediar para acercar las partes. Nos da la impresión de que se cree que los fondos de los que se dispone son infinitos. Y a veces, por el derroche que se hace ellos en otros temas, sí lo parece.
Pareciera ser más importante discutir sobre murales o sobre desdoblamientos de elecciones, sobre la edad de los jueces, que sobre temas de fondo como este y tantos otros con los que existe una deuda pendiente.
Si uno toma los medios de comunicación y los repasa podría decir que las autoridades no descansan y que son muchísimas las cosas que hacen cada día ante las infinitas necesidades que existen. Pero da la impresión que muchas cosas no tiene la dimensión que se les atribuye, otras son expresiones de deseos y así se anuncian más cosas de las que se hacen y pareciera que con publicarlas ya está el deber cumplido.
Mientras tanto el observador desapasionado ve con alarma que el clima de intolerancia va creciendo y nos va llevando a los argentinos en general y a los chaqueños en particular a un inexorable suicidio social.
Parómetro
Desde el 6 al 31 de marzo
Días Calendario: 19
Días de paro: 11
Días de clase: 8
Versos de Aledo (*)
Nadie vuelve
(Por los muchachos de Malvinas)
Nadie vuelve de una guerra,
si es que vuelve, como fue:
Muere el que muere y un poco
muere el que vuelve también.
La guerra les pone un sello
como quien marca una res;
lo marca al que muere en ella
y al que no muere también.
Un día la guerra acaba
pero no el luto, que es fiel,
por el que murió y un poco
por el que volvió también.
(*) Aledo Luis Meloni “Poesía Elegida”.










