Los motociclistas no son “motochorros”
El gobierno oficializó el decreto por el cual será obligatoria "la identificación de dominio del motovehículo, adherida en letras y números reflectantes, sin que coincida con el color de fondo del casco" abrió las puertas del infierno, al menos entre los usuarios de estos vehículos.
De acuerdo a la norma, "el acompañante" que se desplace en moto deberá usar un chaleco reflectante, también con la identificación del dominio del vehículo. "La obligación de portar el casco y en su caso, el chaleco con identificación, se extiende al momento del ingreso, egreso y circulación por el interior de las estaciones de servicios, siendo su uso obligatorio a los fines de la carga de combustible", señala el decreto otorgando poder de policía a empresarios que ya se pronunciaron muchas veces al respecto.
El decreto justificó la medida al indicar que "la espiral creciente del delito lesiona los principales bienes jurídicos de quienes son víctimas de actos criminales, cercenando así sus Derechos Humanos básicos y fundamentales".
La norma parece inspirada en el supuesto de que todos los motociclistas son delincuentes en potencia que deben circular con pomposas identificaciones ignorando que los delitos se cometen con vehículos robados.
La resistencia
Los argumentos del gobierno que de inmediato desataron la reacción del mundo motociclístico “legal”.
Desde “discriminación” a “no somos todos chorros” los motociclistas de todo el país se unieron en una gran movida en rechazo al decreto que bien analizado revela un gran desconocimiento de sus redactores o bien es la admisión tácita del fracaso de los controles sobre documentación e identificación de las personas. Y si con estas medidas se admite que las leyes y sus mecanismos no alcanzan, nada impide que se ensayen experimentos parecidos en otros ámbitos pasando por arriba de lo legislado.
El 15 de Marzo se ralizaron concentraciones en todo el país donde se oyeron los mas variados argumentos como el hecho de que las motocicletas son patentads y obligar a identificar los chalecos y los cascos es reconocer que la nueva patente Mercosur tan publicitada es poco visible e inútil. (sin considerar las quejas que hay por su exagerado tamaño).
“Patentar” a una persona que posee un DNI hizo reaccionar a los más exasperados con el recuerdo de las estrellas amarillas de la Alemania de la década del 30 pero lo cierto es que no todo el que anda en moto debe demostrar que es inocente pintando su casco o llevando un chaleco. Por otro lado el chaleco reflectante anula la utilidad de aquellas camperas pensadas para el uso en motocicleta confeccionadas bajo normas ISO de reflectividad y resistencia a la abrasión.
Se dice que en Colombia el “sistema funciona”, pero de hecho no está demostrado que los delitos cometidos a bordo de motocicletas hayan disminuido con esta medida. El problema es que todos los episodios de inseguridad que involucren motocicletas se hacen con vehículos robados y eso no se controla con cascos pintados ni chalecos.
En Colombia junto con esta disposición de identificar a los motociclistas se puso en marcha un fuerte operativo de control de documentos y patentes que en realidad fue lo que apuntaló la medida que hoy se esgrime como exitosa.

Otro de los ejemplos más escuchados fue que los automóviles también se utilizan en hechos delictivos y a nadie se le ocurre que el conductor lleve un chaleco con número o bien un gran cartel sobre el techo con el número de patente.
Partiendo de la base de que ningún delicuente sería tan obtuso como para salir de recorrida con su propia identificación queda el riesgo de que pululen los “cascos mellizos” ante la accesibilidad que hay de conseguir calcos con los números sueltos o hacerlos con una tijera y o simplemente cinta adhesiva .
Lo que también preocupa es que ante un delito cometido con una moto robada (y el casco) una persona inocente se vea devorada por el sistema policial/legal durante horas, cuando nó días, tratando de demostrar que él no fue quien cometió el hecho.
Los inconvenientes de un decreto de apuro no se terminan.
¿Que sucede en el caso de los vehiculos prestados?
Habrá que comprar otro casco? otro chaleco? Para cada hijo, familiar o amigo que tenga una cédula azul?
Y quien tiene una familia y más de una motocicleta, cuánto deberá invertir en chalecos y cascos?
Son varias las legislaturas provinciales que se oponen a la medida, entre ellas, Mendoza, Cordoba y La Rioja donde se argumentó que si las autoridades no logran que la mayoría de los motociclistas usen cascos, porqué penalizar con más exigencias a quien tiene todo en regla?, hace falta utilizar lo que se tiene, las leyes y los controles.
Provincias como Córdoba o Mendoza se pronunciaron al respecto insistiendo en la necesidad de aceitar los mecanismos que ya existen para el control de motos y la prevención del delito, en ambos distritos se coincide, “complicarle la vida al que tiene todo en regla no es la solución”. En La Rioja, el ministro de gobierno Claudio Saúl dijo que no se plegarían al decreto nacional por ser “una medida totalmente invasiva”
Peor el remedio

Días pasados se publicó en el diario EL Territorio de Posadas que : “Mediante un proyecto, la Provincia sugirió a varias comunas, por cuestiones de seguridad ciudadana, adherir a una restricción – en determinados horarios y mediante ordenanzas- en la circulación de acompañantes a bordo de motos. Se sugirió la restricción para circular con acompañantes en motocicletas los días hábiles, en los horarios que abarcan desde las 7 hasta las 13 y desde las 16 hasta las 20.”
De esta absurda manera se impide que padres lleven a sus hijos al colegio, a sus esposas al trabajo o viceversa y en general vuelve a la motocicleta un artículo inútil para economías familiares jaqueadas por los aumentos del combustible y los transportes.
El primero en pronunciarse contra el absurdo fue el presidente del Concejo Deliberante de Oberá Ariel Chaves quien dijo: "En Oberá no creo que sea la solución lo que se está planteando, tenemos que buscar una estadística con respecto a los delitos que se hacen con las motos, pero me parece estricto para todas las personas que tienen como vehículo su moto para trasladar a su familia, a su hijo al colegio, le complicamos la vida cotidiana", consideró Chaves.
"La solución está por otra vía que no creo que sea esta", cerró.










