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22 de marzo

Día mundial del agua

El Día Mundial del Agua se propuso en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992. Después la ONU adoptó el “22 de Diciembre” como su día de celebración en todo el mundo. Cada año el Día Mundial del Agua gira en torno a un lema específico. Para el año 2017 este lema es «Aguas residuales» (Wastewater).

El agua dulce es un bien escaso e insustituible y también el fundamento de la vida en el planeta. Es indispensable su protección y conservación para todos los pueblos del mundo y para mantener el equilibrio de los ecosistemas. El 71% de la superficie terrestre está cubierta de agua, pero solo el 2% es potable (dulce). 

El agua es clave para el bienestar humano y sólo funciona como recurso renovable si está bien gestionada. Más de mil 700 millones de personas viven en cuencas fluviales sobre-explotadas y para 2025 dos tercios de la población mundial podría vivir en países con escasez de agua. Por ello es preciso tomar medidas para cambiar esta situación. 

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En esta fecha se pretende llamar la atención sobre la importancia del agua dulce y fomentar una Gestión Sostenible de los recursos de agua dulce.

“Aguas residuales, ¿por qué desperdiciar agua?”

Este año, el tema del Día Mundial del Agua, 22 de marzo, trata de reducir y reutilizar las aguas residuales. El objetivo 6.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG) es “mejorar la calidad del agua, reducir la contaminación, eliminar los vertidos y minimizar la liberación de productos químicos y materiales peligrosos, reducir a la mitad el porcentaje de aguas residuales no tratadas y aumentar sustancialmente el reciclaje y la reutilización segura del agua”.

Este objetivo también contribuye a conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible sobre la salud y el bienestar ; la seguridad del agua y el saneamiento ; la energía sostenible y limpia ; las ciudades y comunidades sostenibles ; la vida bajo el agua y la vida en la tierra entre otros.

Aún hoy, más de 663 millones de personas viven sin un suministro de agua segura cerca de su casa, pasan innumerables horas haciendo colas o caminando a fuentes lejanas y haciendo frente a los impactos en la salud del uso de agua contaminada.

Globalmente, más del 80 por ciento de las aguas residuales vuelve a fluir hacia el ecosistema sin ser tratadas o reutilizadas; 1.800 millones de personas utilizan una fuente de agua potable contaminada con heces con el riesgo de contraer enfermedades como cólera, disentería, fiebre tifoidea o poliomielitis. Esta es la causa de alrededor de 842.000 muertes cada año.

En 2050, cerca del 70% de la población mundial vivirá en ciudades, en comparación con el 50% actual. En la mayoría de las ciudades de los países desarrollados existe infraestructura y recursos adecuados para abordar la gestión de las aguas residuales de manera eficiente. Las oportunidades de aprovechar las aguas residuales como un recurso valioso son enormes. La gestión de las aguas residuales es una fuente asequible y sostenible de agua, energía, nutriente y otros materiales recuperables.

El coste del tratamiento de aguas residuales es muy inferior a los beneficios que esto conlleva para la salud humana y el desarrollo y la sostenibilidad ambiental, proporcionando nuevas oportunidades de negocio y la creación de empleo verde.

En 2030, se espera que la demanda mundial de agua crezca un 50 por ciento. La mayor parte de esta demanda será en ciudades, por lo que es imprescindible un nuevo enfoque para el tratamiento de las aguas residuales.

Las aguas residuales son también un recurso potencial y su uso o reciclado después de un tratamiento adecuado puede tener beneficios económicos para la industria. Las aguas residuales pueden utilizarse dentro del propio negocio o entre varias empresas a través de la “simbiosis industrial”. El consumo de agua industrial es responsable del 22% del uso mundial del agua. Se espera que la industrialización de los países se multiplique por cinco en los próximos 10 a 20 años.

Asimismo, es importante reconsiderar el tratamiento de aguas residuales para su uso en la agricultura. El uso de fertilizantes químicos y plaguicidas ha aumentado en los últimos años, tanto en la agricultura industrial como en la pequeña, en parte, para ayudar a maximizar los rendimientos de las explotaciones agrícolas para hacer frente a una fuerte demanda.

La contaminación de las aguas subterráneas y superficiales por el empleo de aguas residuales no tratadas o tratadas inadecuadamente es un tema importante en muchos países en desarrollo donde se practica tal riego. El tratamiento y reutilización adecuados de aguas residuales contribuiría a una mayor seguridad alimentaria y a generar nuevas fuentes de agua y nutrientes. También puede crear trabajos directos e indirectos en sectores dependientes del agua.

El agua residual es percibida como un recurso valioso en la economía circular y su manejo seguro es una inversión eficiente en la salud de los seres humanos y de los ecosistemas. Mejorar la gestión de las aguas residuales significa mejorar los 6 objetivos de a meta de desarrollo sostenible en el sector del agua.

En el Día Internacional del Agua tenemos la oportunidad de aprender más sobre el agua y los problemas relacionados con su carencia. Además de las medidas gubernamentales nosotros, en el día a día, podemos reducir el consumo de agua con pequeños gestos como:

• Lavarse los dientes y afeitarse con la canilla cerrada..

• Arreglar las canillas que gotean.

• Usar un balde de agua para lavar el auto, no la manguera.

• Utilizar el agua de lavar las verduras para regar las plantas.

• No apretar innecesariamente el botón del inodoro.

• Utilizar inodoros con posibilidad de descarga parcial.

• En caso de no tener un inodoro moderno se puede introducir botellas de agua (llenas) dentro de la cisterna y reducir el agua en cada descarga.

De esta forma no sólo ahorrarás agua, energía y dinero, sino que también estarás contribuyendo al bienestar de la humanidad y a un desarrollo sostenible. El agua es un bien público y su beneficio debe ser distribuido equitativamente entre todos los habitantes. Los pueblos y gobiernos tienen que trabajar juntos para ayudar a preservar este preciado líquido. Su mejor aprovechamiento debe realizarse todos los días del año.

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