Elecciones en Holanda: Wilders, el Trump de los Países Bajos
La votación que abre la temporada de elecciones en Europa es seguida con extrema atención por toda la UE, ya que uno de sus protagonistas es un ultraderechista xenófobo y anticomunitario. Hasta la reina Máxima fue tocada por la situación, y sigue el conflicto con Turquía. Similar situación se reproducirá en Francia y Alemania.
La Haya, 14 (dpa) - Polémico, provocador y xenófobo, el ultraderechista holandés Geert Wilders lleva 14 años dominando el escenario en el Parlamento de La Haya. Pero esta vez, hasta podría formar gobierno. Con su Partido por la Libertad (PVV), va a las elecciones reclamando la prohibición del Corán (“un libro fascista”), el cierre de todas las mezquitas, el veto a la entrada de musulmanes, la restauración de controles fronterizos y la salida de Holanda de la Unión Europea. El extremista, de 53 años, está protegido por guardaespaldas tras recibir amenazas de muerte de parte de supuestos islamistas.

Wilders, al igual que su gran modelo político, Donald Trump, desconfía de los medios, casi no da entrevistas, y usa Twitter como su canal preferido. De elevada estatura, teñido de rubio platinado, este exvendedor de seguros entró al Parlamento en 1998 por el Partido Popular para la Libertad (VVD, liberal-conservador). Luego rompió y fundó en 2006 el Partido por la Libertad, logrando su mayor éxito electoral ese mismo año: consiguió 24 bancas y se transformó en la tercera fuerza del país. Hasta 2012, cuando retiró su apoyo en desacuerdo con la política de austeridad del primer ministro Mark Rutte, Wilders permitió que gobernara una coalición de minoría formada por el VVD y los demócratacristianos CDA.
Como diputado, Wilders dio muestras talento oratorio. “Domina muy bien el arte de debatir en el Parlamento”, señaló el historiador Meinert Fennema, autor de una biografía sobre Wilders. Según Fennema, “El Parlamento es para él su segunda casa. No puede ir a otro lugar. No puede ir al restaurante o al cine, porque como consecuencia de sus brulotes antiislámicos corre peligro. Uno podría decir que prácticamente fue condenado a perpetua”.
Wilders siente profundo odio hacia el islam, “religión del desierto que en realidad es una ideología terrorista”. Su odio se justifica en su gran amor por Israel, país donde vivió dos años. Su partido concurre a estas elecciones con el eslogan “Devuelvan Holanda a los holandeses”. En diciembre pasado, un tribunal holandés le condenó por incitación al odio y la violencia hacia los marroquíes residentes en Holanda, aunque no le impuso pena. Tiempo después, volvió a ofender a la comunidad marroquí llamándola “chusma”.
Piden a Máxima que renuncie a ser argentina
El partido cristianodemócrata CDA cree que la reina holandesa debe de tener una sola nacionalidad. Guillermo y Máxima no votan en las elecciones de este miércoles en su país, y tampoco lo hará la princesa Beatriz, madre del actual soberano. No perdieron derecho al sufragio, pero dicen que prefieren ser imparciales. Pero como los temas de identidad nacional e integración dominaron la campaña, el CDA pidió que Máxima, nacida en Argentina y con doble pasaporte, devuelva el de su tierra natal. Máxima tiene pasaporte holandés desde antes de casarse en 2002, y aprovechó su condición de holando-argentina para llamar la atención sobre la necesidad de integrarse. El CDA, que ve cómo los sondeos sitúan a su partido en un lejano tercer lugar, quiso anotarse un poroto.
Pero su colega de Hacienda le llamó la atención de inmediato: “Hay 1,3 millones de holandeses con doble pasaporte, y la mitad son europeos. Muchos ni siquiera lo han pedido, como los de origen turco o marroquí nacidos en nuestro suelo. ¿Qué quiere el CDA solucionar con esto?”, le dijo. La Casa Real guarda silencio, pero la doble nacionalidad de Máxima es citada como ejemplo de integración hasta en los libros de la Secundaria: en el capítulo dedicado a población, Máxima aparece citada entre ciudadanos de origen foráneo; sus tres hijas, las princesas Amalia, Alexia y Ariane, porque sus padres son de distintos países, y el rey Guillermo, porque su padre era alemán.
Escala el conflicto con Turquía
Estambul, 14 (dpa) – La tensión entre Turquía, de un lado, y Holanda y Alemania del otro, sube. El estado alemán de Sarre anunció que prohibirá en su territorio mítines de políticos turcos en apoyo a la reforma para dar más poder al presidente Tayyip Erdogan en el referéndum de abril.
Annegret Kramp, primera ministra de la región y miembro de la Unión Cristianodemócrata de Angela Merkel, insistió en que su Gobierno hará todo lo posible para impedir que en su estado se celebren actos políticos por-Erdogan.
Es la primera vez que un Gobierno regional anuncia su intención de prohibir mítines de políticos extranjeros. Esto ya había sucedido en Holanda, y Erdogan acusó a ese país de la masacre de Srebrenica en Bosnia, lo que el primer ministro holandés se apresuró a rechazar. Ese hecho es considerado el peor genocidio en Europa tras la II Guerra Mundial.
Erdogan dijo en un acto en Ankara, que “Lo depravado de los holandeses lo conocemos después de que asesinaran allí a 8.000 bosnios. Nadie debe darnos lecciones en civilización. Este pueblo tiene una conciencia pura, pero la conciencia de Holanda es negra”, añadió.
La masacre de Srebrenica, en la que murieron miles de jóvenes bosnios, fue cometida en julio de 1995 por las tropas serbias dirigidas por Ratko Mladic. La zona estaba bajo protección de “cascos azules” de la ONU de nacionalidad holandesa, que dejaron pasar a los atacantes sin oponer resistencia.










