“El señor de la Corte”
Ricardo Lorenzetti, la controvertida figura de la cabeza del Poder Judicial en la Argentina vuelve a estar en el tapete.
El libro de la periodista Natalia Aguiar, “El señor de la Corte”, sobre la polémica gestión e historia del presidente de la Corte Suprema, ha abierto la caja de los truenos de la protesta, tras ser retirado de las librerías al día siguiente de su distribución.
Pese a que esta semana volvió a los anaqueles, aún se repican palabras como censura, mordaza, corrupción y términos similares, en boca de quienes sostienen que la mano de Lorenzetti estuvo detrás de una operación sin precedente en la memoria de los libreros.
Periodistas, diputados y partidos políticos como la Coalición Cívica, que forma parte del Gobierno de Mauricio Macri, salieron a alzar la voz para que volviera a las librerías un título que denuncia, según su autora, irregularidades millonarias en la administración de los presupuestos del Poder Judicial que maneja exclusivamente Lorenzetti, adjudicaciones reiteradas de obras públicas a constructoras que no cumplen, compras y modificaciones de software, incluido el electoral, que dejan al desnudo y hacen vulnerables de alteración los resultados de las elecciones.
Todos los elementos en juego, sumados a las expresiones de la autora Aguiar en las redes sociales más el apoyo que le brindó la Coalición Cívica, indican que la diputada Elisa Carrió, puede ser la autora ideológica de esta nueva embestida contra el presidente de la Corte, contra quien ya prepara un pedido de juicio político.
Es conocido el enfrentamiento de Carrió con el presidente de la Corte, y el libro de Aguiar refleja muchas de las denuncias que la diputada y ex candidata presidencial viene sosteniendo desde hace años.
“El señor de la Corte” es una investigación a fondo, documentada con archivos y testimonios, de la trayectoria profesional de Ricardo Lorenzetti, el máximo responsable de una justicia que los argentinos miran con recelo.
Periodista especializada en asuntos judiciales durante doce años y abogada, Aguiar denunció ya mientras trabajaba en su investigación, amenazas, hackeos de su computadora y “pinchazos” en su celular.
La extorsión se hizo extensiva a su familia, según la denuncia de la autora del libro, con el único objetivo de que no saliera a la venta.
El episodio recuerda a uno similar -también recogido en “El señor de la Corte”- , sucedido en 2010 cuando el por entonces periodista y hoy diputado por el Frente Social y Popular, Carlos del Frade, escribió otro libro sobre Lorenzetti, en el que denunciaba cómo, por maniobras fraudulentas, se había ido haciendo con el control del sistema de salud de Rafaela y las zonas aledañas a esta próspera ciudad de provincia de Santa fe (con Buenos Aires y Córdoba las más importantes de Argentina).
El libro de Frade, editado por la Asociación Médica del Departamento Castellanos (Asmédica), fue secuestrado por las actuales autoridades de la Asociación Médica de Rafaela y hasta hoy no pudo venderse en ningún lado.
A lo largo de más de 400 páginas se da cuenta de contratos de sistemas informáticos que colapsan, de intentos de asalto tecnológico a los procesos electorales o del destino opaco de más de 11.000 millones de pesos.
El de juez de la Corte Suprema, nacido justamente en Rafaela, provincia de Santa Fe, fue el primer cargo que ocupó Lorenzetti en el Poder Judicial.
Hasta ese momento se había dedicado al ejercicio privado de la abogacía y a la docencia universitaria. Fue designado juez del máximo tribunal en 2004 por el entonces presidente Néstor Kirchner, y desde 2006 es el presidente.
La biografía, explica su autora, refleja el lado brillante, gris y más oscuro de un hombre -entrevistado en el libro- con infinitas ambiciones de poder que, quizás, piense que los fondos públicos, “son suyos”, observa Aguiar, que afirma también que los propios operadores del juez le hicieron saber que fue él quien ordenó la censura del libro, y el que luego destrabó el conflicto por el escándalo que se generó en torno a su prohibición.










