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Trump aquietó aguas con su discurso en el Capitolio

El presidente tranquilizó a republicanos y a parte de la ciudadanía en su primera intervención ante el Congreso, aunque aún debe explicar detalles fundamentales de su plan de gobierno. El senador Ted Cruz, rival de Trump en primarias. Dijo que fue un discurso “Distinto al de investidura, en parte porque lleva seis semanas en el cargo”, señaló.

Washington, 1º (afp-na) - En tono más moderado, citando la Biblia y a expresidentes, Trump explicó que se propone relanzar la economía y la industria, reforzar la defensa, luchar contra la delincuencia, expulsar a inmigrantes que considere peligrosos, y cambiar el Obamacare por “algo mejor”.

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Recalculando: tras un mes de reveses políticos y oposiciones inesperadas, Trump brindó en el Congreso un discurso de tono moderado, aunque sin renunciar a sus definiciones racistas, xenófobas, autoritarias.

En ningún caso especificó los métodos que piensa usar ni los recursos con que cuenta para tales propósitos. Además, tendió la mano a los demócratas, retomando su promesa de grandes obras equivalentes a u$s 1 billón, y prometiendo vacaciones familiares pagas. Los sondeos registraron que 76% de los consultados por CBS aprobaron, y 70% de los encuestados por CNN se dijeron más optimistas tras el discurso.

La revista Time, que hasta ahora consideraba “tormentosa” la presidencia Trump, dijo que “finalmente suena como un presidente” (ver recuadro). La guinda de la torta fue el respaldo de Wall Street al iniciar la sesión del miércoles con un nuevo récord del Dow Jones, que superó por primera vez los 21.000 puntos.

Los demócratas, desmontados

El discurso descolocó a los demócratas, que fueron al Congreso con la firme intención de rechazar su política, pero se vieron obligados a aceptar el tono moderado que desplegó en la tribuna. “Fue un discurso menos oscuro que el de la investidura. Intentó tender la mano”, aseguró el legislador John Larson. Pero advirtió que “el diablo” se esconde detrás de su programa gubernamental. Trump fue de hecho tan vago en sus explicaciones, que dejó todo librado a las interpretaciones de cada facción política.

Aunque fiel a las ideas republicanas, su plan de infraestructura no es bien visto por los ultraconservadores. Lo mismo con los créditos que ofreció a los  ciudadanos para que paguen su cobertura de salud. Los líderes republicanos saben que no tienen un plan sanitario capaz de lograr mayoría de votos en el  Congreso.

Tras años de austeridad, muchos temen que comiencen excesos que terminen de derrumbar las finanzas públicas. Ante la situación, los demócratas retoman la bandera de la “disciplina presupuestaria”: “Un niño de ocho años se da cuenta de que vamos a crear un déficit enorme si hacemos todo lo que dice el presidente”, apuntó el senador Chris Van Hollen.

El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, dejó claro que su partido no caerá en la trampa del mandatario. “Con Trump, los discursos no significan gran cosa”, señaló. “Sus discursos son populistas, dirigidos a los que le votaron. Pero gobierna desde la extrema-derecha, en beneficio de los grupos de interés”.

Ansiosos por tachar al presidente de extremista, esperan impacientes la firma en los próximos días de un nuevo decreto anti-inmigrantes, después de que el primero fuera bloqueado por la Justicia por inconstitucional.

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