El Chaco de ayer y de hoy
Por María Cristina de Pompert de Valenzuela- Como región. Su nombre y su aspecto geográfico Primitivos habitantes El Chaco es una de las regiones geográficas reconocidas desde los inicios del descubrimiento y conquista de lo que es hoy nuestro país. Zona de paso hacia las sierras de la plata fue considerada como un obstáculo que era necesario salvar para llegar a ellas. Así lo hicieron las primeras expediciones comenzando por la de Ayolas.
El nombre de Chaco aparece en los mapas trazados desde fines del siglo XVI. De acuerdo con numerosos autores, la palabra deriva de una voz de origen quichua; chacú, que designaba la actividad que los hombres realizaban en conjunto para cazar animales salvajes que sirvieran de alimento a la comunidad. La denominación fue aplicada luego por los españoles, aludiendo al territorio en que se desarrollaba esta actividad.
El nombre presentó variantes en relación con el tiempo o las porciones geográficas a que se refería.

No obstante estas variantes, podemos afirmar que la región fue llamada en general Chaco Gualamba, designación dada por el padre Pedro Lozano en 1733 en su obra Descripción corográfica del Gran Chaco Gualamba, en la cual compendia todo el saber geográfico y etnográfico de su época, texto que sirvió de fuente para otros trabajos posteriores.
Como región, el Chaco se extiende al oeste del eje que determinan los ríos Paraguay y Paraná, hasta el arco de las sierras pampeanas y subandinas. Marcan el límite norte l os r íos Pirapití y O tuquis mientras que en la parte sur, afecta la forma de un triángulo con vértice en la confluencia del río Salado del Norte con el Paraná.
Los grandes ríos, afluentes de la cuenca Paraguay- Paraná, delimitaron a su vez, zonas interiores: al norte del río Pilcomayo, el Chaco Boreal, llamado también Provincia de los guaycurúes o tierra de los mbayá. Entre los ríos Pilcomayo y Bermejo, se sitúa el Chaco Central, llamado en la época de la conquista Llanos de Gulgoritá o Tierras de Andrés Manso.
La zona situada al sur del río Bermejo constituye el Chaco Austral. Dentro de su extensión las diferentes zonas fueron designadas con los nombres de las tribus autóctonas que las ocupaban. El Chaco Central y el Chaco Austral se sitúan en lo que es hoy territorio argentino y ocupan una superficie aproximada de 200.000 kilómetros cuadrados. La región chaqueña es una llanura arcillosa e impermeable presenta un declive casi imperceptible hacia el eje fluvial Paraná-Paraguay. Ello hace que los ríos que la cruzan, en especial el primero de los mencionados y el Bermejo, tengan a veces impedimentos, en su continuidad y se pierdan en esteros, o que, en época de lluvias se salgan fácilmente de madre e inunden extensas regiones. La formación de pantanos, como consecuencia de ello, se presenta a lo largo del proceso histórico como un impedimento que dificultó la entrada para las exploraciones.
En la mayor parte de su superficie, esta llanura presenta una vegetación exuberante. En la parte oriental, existe una selva tropical y espesa, entre cuyos árboles se destaca el quebracho colorado. El centro se caracteriza por la existencia de un bosque, a veces impenetrable, a veces abierto. Al occidente aparece un monte bajo y achaparrado debido a la escasez de lluvias. Sólo el trabajo del hombre posibilita el paso y la siembra. Las condiciones fitogeográficas que presenta el territorio, también actuaron negativamente respecto del desarrollo histórico El clima es típicamente subtropical, con abundantes lluvias y elevadas temperaturas en el verano, condiciones que provocan un clima húmedo y sofocante. En ocasiones, la persistente sequía que se produce sobre todo en la zona occidental. vuelve la vida penosa por la aridez y el calor.
Las condiciones descriptas constituyen causas determinantes de las dificultades que ofrecía el Gran Chaco para su conquista y el posterior asentamiento, desarrollo y progreso de las poblaciones. Si agregamos a ellas las dificultades que surgían de la existencia de grupos aborígenes hostiles, nos explicamos las características generales de la historia del Chaco que a continuación puntualizamos:
1) Escasos y aislados intentos de penetración del territorio en el período hispánico.
2) Tardío asentamiento y evolución de las poblaciones.
3) Desvinculación del territorio con los sucesos de la historia nacional.
4) Disparidad en el devenir histórico, respecto del de otras provincias argentinas.
5) Demorada consolidación institucional autónoma.
6) Tardío despegue cultural y económico.
Introducción
A quienes vivimos en la provincia del Chaco cabe preguntarnos por muchos motivos: ¿Qué sabemos del Chaco?.
Muchos de nosotros nacimos en el Chaco y con el trascurrir de los años, vimos crecer a este suelo en el que se ahondaban nuestras raíces, sintiéndolo nuestra tierra. Otras personas vinieron de otras provincias de nuestro país y algunos hombres y mujeres, de lejanos lugares del mundo. Muchos de ellos se sintieron a gusto aquí, pues encontraron en este suelo las cosas que buscaban. Por eso se quedaron y se volvieron casi chaqueños.
Por este motivo, nos proponemos brindar, en entregas semanales, un material apoyado en fuentes y bibliografía para que su lectura nos ayude a ser mejores chaqueños.
Está elaborada por la doctora María Cristina de Pompert de Valenzuela quien en las tres primeras partes contó con el asesoramiento de la especialista en el tema, la licenciada Helga Nilda Goicoechea, ya fallecida. Siempre encontraremos un dato que desconocíamos y si ignoramos esa evolución en el tiempo, llegó el momento de conocerla.










