Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

El poder de la palabra

Por Coco Quiroz-Integral Coach- [email protected] - “Las Palabras son como semillas, elige las semillas que siembras y obtendrás buena cosecha”

Es verdad que muchas veces, con el ritmo de vida que llevamos, no podemos estar pendientes a lo largo del día de todo lo que decimos y de todo lo que nos dicen. Sin embargo es importante tomar consciencia de ello y de la responsabilidad que tenemos en el uso de nuestro lenguaje. Las palabras contienen la fuerza más poderosa que posee la humanidad. Podemos elegir utilizar su fuerza constructivamente con palabras positivas, de aliento, o destructivamente utilizando palabras negativas. “Las palabras poseen la energía y el poder con la habilidad de ayudar, de sanar, de obstaculizar, de dañar, y de humillar”. (Yehuda Berg).

palabra.jpg

Nuestras palabras tienen el poder de crear y el poder de destruir, el mejor ejemplo lo podemos apreciar en una amistad o en una relación, se comienza conversando y por cualquier palabra que podamos decir fuera de lugar, imprevistamente puede terminar. ¿No hay comida? O ¿Hay comida?. Prácticamente la pregunta es la misma, pero en la primera ya la estamos condicionando a que NO HAY. Si digo No Puedo, es cierto ¡no puedo!, ya lo dije, pero si digo ¡Sí Puedo! también es cierto porque lo dije también. A las palabras NO SE LAS LLEVA EL VIENTO, quedan enganchadas en nuestra mente y corazón, y así van dirigiendo nuestra vida, por el camino que decimos.

Si dices no puedo, te atormentará el miedo.

Si críticas a alguien, te estas criticando tú mismo, las palabras vuelven a ti.

Si piensas que todo es posible eso se hará, lograras tus metas y la energía positiva vendrá.

Toda lo que sale de tu boca se convierte en poder, sea luz u oscuridad, tarde o temprano entrará a tu Ser.

Si cada uno de nosotros estuviésemos conscientes de que la energía liberada en cada palabra afecta no sólo a quien se la dirigimos sino también a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, comenzaríamos a cuidarnos un poco más de lo que decimos.

Existe una capacidad demostrada en la que la palabra puede afectar la programación del ADN. La salud podría conservarse si nos orientamos en pensamientos, sentimientos, emociones y palabras positivas, creativas y por sobre todo, bien intencionadas.

Hay una serie de acuerdos que pertenecen al universo de las palabras y son de la (*)Sabiduría Tolteca (México) que promulgan lo siguiente:

El primer acuerdo trata sobre el poder de las palabras y es el más importante de los cuatro.

Este primer acuerdo es ser impecable con la palabra. A veces los mensajes aparentemente sencillos como este esconden un enorme poder, una energía que podemos utilizar para acercarnos a nuestra libertad perdida, para trascender el sueño en el que vivimos.

Primer acuerdo: Sé impecable con la palabra

Segundo acuerdo: No tomes nada personalmente

Tercer acuerdo: No supongas nada

Cuarto acuerdo: Haz lo mejor que puedas con lo que tengas

“La palabra es un regalo que nos ha sido entregado por Dios. “En el principio fue la palabra y la palabra es Dios”.

En el coaching ontológico hay tres postulados esenciales, que son los siguientes:

palabra2.jpg

1. Interpretamos a los seres humanos como seres lingüísticos. El lenguaje es lo que hace de los seres humanos el tipo particular de seres que son. El lenguaje es la clave para comprender los fenómenos humanos.

2. El lenguaje es generativo. Durante siglos hemos sabido que el lenguaje servía para describir la realidad. Ahora sabemos que el lenguaje tiene un gran poder generativo. El lenguaje crea realidades. El lenguaje generar ser. Dicho de otra manera, la forma como hablamos colabora en la creación del ser que somos. Al hablar, modelamos nuestra identidad y el mundo en que vivimos.

3. Los seres humanos se crean a sí mismos en el lenguaje y a través de él. Derivado de los dos postulados anteriores, este tercero desafía la creencia histórica de que cada individuo tiene una especial y particular forma de ser fija e inmutable y apuesta por la capacidad que tenemos los seres humanos de inventarnos a nosotros mismos a través del lenguaje.

Esta concepción nos da un enorme poder y la capacidad de jugar un papel activo en el diseño del tipo de ser en el que queremos convertirnos. Sin duda alguna, nuestra personalidad puede cambiar, siempre que deseemos hacerlo por supuesto. Y en gran medida se consigue a base de esto mismo. Escuchando, y escuchándonos en palabras, calificativos, descripciones, adjetivos que queramos oír… y/o en lo que queramos convertirnos. Si no nos dicen los demás, digámonoslo nosotros a nosotros mismos. Nuestro subconsciente recibirá estas palabras y se creerá lo que le estamos mandando.

Preguntas: Y si echamos la vista atrás?..

¿En qué momento me convertí en lo que supuestamente soy?

¿Qué condicionantes son los que me han hecho ser como soy?

Y lo más importante, ¿Estoy a gusto cómo soy o hay algo que quisiera cambiar? Asique para esta semana, cuidemos nuestras palabras, las que les decimos a nuestros hijos, a nuestras parejas, a nuestros compañeros, y fundamentalmente las que nos decimos a nosotros mismos.

“Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”. --Marcos 11:23- (*)

Las “Maestrías de la Sabiduría Tolteca” son precisamente los caminos para tomar conciencia de si vivimos conforme al “sueño exterior” o conforme al “sueño interior” y para tener dominio sobre nuestros sueños de tal manera que nos conduzcan a la plenitud, a la armonía y a la libertad… Para esto es para lo que los Toltecas se convirtieron en los “Maestros del Sueño”…

Te puede interesar