Trump asumió asegurando que “el pueblo vuelve a gobernar”
El acto de traspaso del mando tuvo menos concurrencia que el de 2013, y hubo fuertes protestas en Washington. El nuevo presidente volvió a prometer proteccionismo comercial, blindar las fronteras contra los inmigrantes y “exterminar” al terrorismo islámico. Para hoy se anuncia una gran marcha de mujeres para repudiar las conductas sexistas del multimillonario.
WASHINGTON, 20 (Reuters, afp-na y dpa) - El outsider Donald Trump prestó juramento este viernes como 45º presidente de EEUU y anunció que protegerá el país de “los estragos” provocados por el libre comercio.

La altanera exestrella televisiva de jopo dorado y sin experiencia en política, que sucede en las riendas de la primera potencia mundial al demócrata Barack Obama, dijo que privilegiará siempre el interés estadounidense. “Desde hoy, una nueva visión gobernará nuestra tierra. Desde hoy, pondremos a EEUU en primer lugar”, afirmó en su discurso inaugural, bajo una fina llovizna.
Trump, que quiere deportar a millones de inmigrantes y construir un muro en los 3.200 km de frontera con México, también enumeró “dos reglas simples: compre estadounidense y contrate estadounidenses”. “No estamos meramente transfiriendo el poder de un gobierno a otro (...) Estamos transfiriendo el poder de Washington DC y devolviéndoselos a ustedes, la gente”, dijo, y prometió erradicar “el terrorismo islámico radical”.
Lamentó que EEUU “enriquezca a industrias extranjeras y subsidie ejércitos extranjeros. Hemos defendido las fronteras de otros países mientras nos hemos negado a defender las nuestras (...) Debemos proteger nuestras fronteras de los estragos de otros países que fabrican nuestros productos, roban a nuestras empresas, y destruyen nuestros empleos”, sostuvo.
Su victoria, que dejó atónito al planeta, es sobre todo una manifestación de la crisis capitalista global, iniciada en 2007 en el mismo EEUU, de la que el país no pudo recuperarse. La deuda supera el 120% del Producto Bruto y el crecimiento pronosticado es muy débil. Todo ello en medio de un derrumbe social estremecedor: cinco millones de puestos de trabajo se han perdido en la industria, se ha profundizado la precarización de la fuerza de trabajo, se multiplicaron las rebeliones contra el asesinato de afroamericanos y latinos por parte de la policía, que no consigue lidiar con los nuevos cinturones de pobreza en varias regiones del país.

La propuesta política de Trump es una reacción ultraconservadora y de tendencia autoritaria frente a la profundidad de la crisis. Su promesa de “Hacer grande a EEUU otra vez” implica un enfrentamiento que puede volverse violento a nivel internacional, y se desarrollará simultáneamente con el Brexit y con las guerras en curso.
El legado de Obama, marcado por la bancarrota económica, las protestas sociales y su consiguiente represión, la decadencia del mercado laboral, los bombardeos en Siria y Yemen, encontrará continuidad en la política exterior anunciada por el magnate. La mayor diferencia estará sin dudas en los planteos proteccionistas de Trump, que amenazan a aquellas compañías que buscan beneficios llevando su producción a países con mano de obra más barata.










