Tras más de un mes de espera, comenzó la búsqueda de Rubén Bombares
Luego de más de un mes sin saber nada de su hijo, finalmente Néstor Bomabares logró que se inicie la búsqueda policial en los montes próximos al asentamiento Ávalos. El padre sospecha que su hijo estaba en problemas y que pese a pagar una deuda, tal vez le pasó algo y sospecha de un mecánico, que según testigos, fue el último que estuvo con el muchacho.
Ayer se iniciaron los rastrillajes del desparecido desde el 11 de diciembre. “Hago responsable a la policía y al gobierno”, había advertido a NORTE, Bomabres, sobre la demora en arrancar con la búsqueda.

El joven de 32 años fue visto por última vez el domingo 11 de diciembre de 2016, cuando se ausentó de su casa en el asentamiento Ávalos (en Villa Río Negro).
Bombares ese domingo salió de su vivienda en avenida Sabin y calle 15 (asentamiento Ávalos) para ir a unas pocas cuadras hasta la casa de su exmujer a visitar a su pequeño hijo. Esa fue la última vez que su padre, Néstor Raúl Bombares, habló con él al despedirse.
Según sus familiares, Rubens debía volver luego de ver a su hijo, pero no lo hizo. Al pasar los días el padre pudo saber que ese mismo domingo el hijo habló con su mecánico, quien en definitiva habría sido la última persona que lo vio.
El miércoles 14 de diciembre hicieron la denuncia por desaparición de persona en la Comisaría Duodécima, y efectuaron una ampliación con algunos datos más el viernes 16. Sin embargo, la policía desde entonces no les ofreció ninguna novedad, hasta ayer que por orden de la fiscal en turno, Ana González de Pacce se realizaron las tareas de búsqueda sin resultados.
Lo que sabe es que su hijo tenía una deuda con personas del barrio, aunque por averiguación propia, Rubén habría saldado esa deuda, sin embargo, en días posteriores de su desaparición, extraños fueron hasta su casa a reclamarle ese dinero.










