El consumo de carne vacuna cayó 7% en 2016
El consumo de carne vacuna bajó 7% anual en 2016 y se faenaron unas 11,7 millones de cabezas de ganado, un 6% menos que en 2015, uno de los niveles más bajos de la historia productiva del país.
Así lo reportó hoy el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC en un informe que señala que la suba registrada en el último mes del año está caracterizada por un ‘preocupante aumento de la participación de hembras‘.
Los 11.689.000 bovinos faenados en 2016 quedaron muy lejos del récord histórico marcado en 2009, con unas 16.053.000 cabezas y se ubicaron en niveles similares a los de la crisis económica de 2002, cuando se registraron 11.499.000 faenas.
El lunes, la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA) había indicado que el consumo por habitante de carne vacuna fue de 57,1 kilos en 2016, el nivel más bajo de los últimos cinco años, y cayó 4,1% en la medición interanual.
En tanto, Mario Ravettino, presidente del Consorcio, aseguró que la caída de la actividad en la industria frigorífica resulta evidente al comprobar que la cantidad de animales sacrificados durante 2016 fue un 12% menor que el promedio alcanzado entre 2004 y 2015.
El dirigente también indicó, con preocupación, que la faena del 2016 fue ‘la cuarta más baja de los últimos cuarenta años‘.

La producción de carnes bovinas estuvo en los 2,6 millones de toneladas peso res, 3% menor a la verificada en 2015.
Esa reducción levemente menor a la de la faena fue consecuencia de una mayor participación de machos que se reflejó en el peso medio de los animales sacrificados, explicó Ravettino.
Asimismo, esa disminución de la producción afectó al mercado local, mientras el consumo per cápita de carnes bovinas durante el 2016 puede estimarse en 55 kg por habitante, por año, 7% por debajo de 2015 y el menor desde 2011.
La faena de bovinos durante el último mes del año pasado alcanzó 1.050.000 cabezas, lo que permitió observar un aumento genuino del nivel de actividad por primera vez en muchos meses, aunque la cifra alcanzada resultó un 5% menor a la media de los años 2004-2015.
El promedio diario de animales sacrificados fue el más elevado de 2016, lo cual resulta previsible con relación al patrón estacional de la oferta ganadera y de la demanda de carnes bovinas, aunque se encuentra significativamente por debajo de los niveles alcanzados pocos años atrás.
Durante diciembre fue importante la contribución de hembras dentro de la faena total: 43%.
‘Esta cifra pareciera estar indicando una desaceleración en el proceso de recomposición de las existencias que venía insinuándose, lo que convendrá monitorear en los próximos meses para ver si obedece a una depuración de los planteles o si se trata de un proceso de otras características‘, comentó Ravettino.
En tal sentido, la caída de los precios de la vaca ha estado ligada con esta evolución.
‘La instrumentación de reintegros sobre las exportaciones de carnes bovinas podría contribuir a un cambio en las expectativas que alteren nuevamente el curso de esta variable, haciendo a la industria exportadora más competitiva‘, concluyó el presidente del Consorcio.










