
Divagues del sometido
Literatura
Me cuesta seguir, pero no aflojo. Tiro y estiro, jalo hasta que la cadena se tensa y me estruja las tripas. Siento crujir el estómago y a los intestinos enredarse. Hundo el pie un paso más adelante, perforando la ficticia barrera del futuro que solo se despliega para transformarse en presente. Los eslabones vibran desde el esquivo pasado y, cuando vuelvo la vista hacia ellos, solo encuentro una cortina parecida, aunque sutilmente distinta, a la que tengo delante. ¿Soy yo el que me desplazo o es el decorado temporo-espacial el que se mueve convirtiendo mi existencia en una ilusión, una sucesión de imágenes expuestas en veloz intercambio que confieren a la quietud la apariencia y organicidad de lo vivo?







