
Primero se gana, después se festeja
Finales de la ABR
Ser no es parecer. No se trata de simular una virtud, una capacidad o una identidad. Se trata de vivirla, de encarnarla. En el deporte, como en la vida, no alcanza con actuar como ganador: hay que ganar de verdad. Porque las apariencias no suman puntos. Y el trofeo no se entrega al que festeja primero, sino al que resiste hasta el final.







