
El sucesor de Guillermo
El mellizo, como buen tipo que es, dio la cara, cuando lo más fácil era dejar solo al Tano Angelici. Quiso “irse en paz, pero sin razón”, todo no se puede en la vida, imposible tener razón, después de perder una final que fuiste ganando tres veces, ante un rival más que diezmado. Logró una salida prolija, madura, racional, educada, dejando la puerta abierta para volver, lo que hoy parece difícil. La historia lo juzgará.







