
El reino de la emoción
Recuerdo a mis excelentes profesores de Filosofía, Literatura o Latín en el Secundario, enseñándonos a distinguir entre el conocimiento fundado en la razón, al que se llegaba por la investigación y el debate argumentado, por un lado. Por otro lado, estaba la opinión personal, basada en emociones o en fragmentos de saberes inconexos que no tenían un sustento científico.







