El poder del relato
En el complejo entramado de las sociedades democráticas modernas, hay un elemento que ha demostrado ser, más que una herramienta de comunicación, un verdadero instrumento de poder: el relato. La historia enseña que no es una novedad que, a nivel global, haya un esfuerzo por controlar la narración de los hechos, moldeando así la percepción pública y dirigiendo la mirada de la ciudadanía hacia una narrativa que se adapta mejor a unos intereses y no a otros.







