
Cada eslabón debe hacer su parte
Cuentan que un gran incendio invadió la selva. Los animales huían despavoridos por el fuego. En eso, el puma vio pasar sobre su cabeza al colibrí, en dirección contraria, es decir, hacia el foco ígneo. Le extrañó ver esto. Al instante, lo vio pasar de nuevo, esta vez en su misma dirección.







