
La cuarentena la dejó varada en Pinamar, pero se reencontró con su novio de la adolescencia después de 30 años y se quedó a vivir
Estaba de vacaciones cuando se decretaron las medidas de aislamiento. Obligada a permanecer en la ciudad balnearia, volvió a ver a su primer amor y ya no quiso retornar a San Telmo. “Pude acomodar mi trabajo y opté por instalarme junto a mi novio de los 13 años, que vivía aquí”.







