
Delfina Merino en cuarentena: ayuda social y a punto de ser abogada
Delfina Merino está exultante. Y festeja. Sale al balcón de su habitación y aprieta el puño con un “vamos” solitario. Sus compañeras aún están en el gym, por eso se toma una licencia: cruza a la playa, respiraba profundo y camina, feliz, relajada, sabiendo que ha alcanzado el objetivo.








