
La soberanía como activo electoral
Milei tuvo el retrato de Margaret Thatcher en la Rosada. En septiembre de 2026 se paró frente a las cámaras para reivindicar Malvinas. Entre un gesto y el otro no hubo un cambio de convicción, sino un cálculo electoral, usó la causa soberana como salvavidas de imagen, con una Cancillería que sigue formando cuadros con becas del Foreign Office británico. Esta es la evidencia de que el giro fue marketing, no estrategia.







