
Una patada a la justicia
Hay un viejo debate, como tantos otros irrelevantes a los fines prácticos, acerca de si es acertado o no decir que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Aunque hubiera una respuesta aceptada por unanimidad (que no la hay ni la habrá), conocerla no cambiaría la historia. Ni la pasada ni la que se escribe actualmente.





