Entre el dolor y el llamado de atención
Martincito tomó sus zapatillas, abrió su mochila, cargó latas de arvejas, un paquete de fideos, un paquete de salchichas y una vieja “tablet” que funciona con mucha dificualtad pero que tiene cargados varios juegos. “Llevemos a los chicos inundados, mamá, vayamos ya”, le dijo a su madre. Martín tiene 5 años y hace una semana pudo ver que en la casa sus abuelos el agua ingresó al interior de su vivienda. El resto lo vio en la televisión, las imágenes de una situación tan triste por la que atraviesa Sáenz Peña, la ciudad termal, que antes del jueves 18 de enero reclamaba por agua y a la que ahora las lluvias, históricas, la colocan al borde del colapso.