
Peppo decidido a tomar el toro fiscal por las astas y dispuesto a jugar fuerte
El Chaco tiene facetas que parecen contradictorias cuando trascienden al plano nacional por un logro cultural de envergadura como la 30ª Bienal Internacional de Escultura en Resistencia y suma una manifestación multitudinaria de jinetes, como no se conoce otra en el país, que acaban de llegar a la ermita de San Pantaleón, en el parque provincial de Pampa del Indio, sumando 23 años consecutivos, pero al mismo tiempo se desestabiliza por los primeros embates de una fuerte recesión que responde al acuerdo madre con el Fondo Monetario Internacional y variables nacionales de elevado costo social, de tal envergadura que llevan al Estado provincial, irreemplazable en el empleo público y proveedor de una serie de servicios, a una encrucijada fiscal que bien se puede calificar como ajuste, que no tiene vías de escape que no sea un esfuerzo compartido, sin especular sacando tajadas sectoriales y donde los tres poderes: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial asuman en serio la responsabilidad institucional de que todo se mantenga a flote con la incertidumbre de lo que resta de 2018 y ni hablar del stock de recortes en las provincias para el 2019.





