"Bombardero" Sena, el guerrero que hizo historia con el boxeo
Fue campeón argentino, sudamericano y peleó por la chance mundial. También tuvo la posibilidad de competir en Los Juegos de Los Ángeles.
La vida hizo que recorriera varios caminos: fue lustra botas, vendió diarios, hasta incursionar desde purrete en el mundo del boxeo, donde abrochó títulos de campeón argentino y sudamericano de la categoría medio mediano. También combatió en Londres y Canadá, en este último país lo hizo por el título mundial que no pudo alcanzar.

Ernesto "Bombardero" Sena, nacido en Presidencia de la Plaza el 17 de abril de 1966, hoy disfruta la tranquilidad de su presente, alejado del rudo deporte de los puños, incluso no ve ni sigue a los valores de las nuevas generaciones, muy apegado a su familia y brindándose como trabajador legislativo hace 35 años en su camino a la jubilación para la que le faltan algunos años.
Fue entrevistado por NORTE Play, charla en la que destacó el rol que tuvo "Pili" Pared en su vida deportiva, las enseñanzas que le brindó el maestro Juan Carlos "Tito" Lectoure, mentor de grandes figuras y las peleas que hizo frente a Jorge "Locomotora" Castro, hace pocos días fallecido.
"El boxeo es muy sacrificado, se lleva una vida muy agitada, y una vez que dejas no queres saber más nada como ocurrió en mi caso personal", subrayó el duro boxeador que tenía una pegada muy fuerte y vaya si sus rivales sabían cuando aplicaba los jab, cross, gancho y uppercut.

"Te entrenas y te pones a punto para que te peguen. Pero nadie te obliga, es una elección, yo me aguanté todo el proceso hasta que llegué y logré lo que quise", reflexiona. Y agrega: "El boxeador nace, no se hace".
"Yo hacía las prácticas y los combates escondido de mis viejos porque no quería que sufran, hasta que mi entrenador "Pili" Pared me llevó a vivir a su casa para que no tenga inconvenientes familiares".
Su vida estuvo signada por el esfuerzo arriba y abajo del ring porque debió abrirse camino haciendo diversas tareas. "Lo primero que hay que entender en la vida es que sin sacrificio no se llega porque nadie te va a regalar nada. Hoy yo les puedo decir a mis hijas que fui campeón argentino, sudamericano y que peleé por el título mundial".
En el momento de los recuerdos valoró el apoyo incondicional de su esposa. "Me levantaba a las 4 de la mañana para ir a trotar y ella estaba despierta antes que yo, me decía vamos, vamos, vamos, tomaba su bicicleta e iba a mi lado con la botella de agua para asistirme".
La frase de "Tito" Lectoure que lo marcó
Uno menciona el nombre de Juan Carlos "Tito" Lectoure e inmediatamente lo relaciona con el Box y el Luna Park, mítico escenario por donde transitaron innumerables figuras convocantes que brindaban espectáculo con el estadio colmado de espectadores en las mejores épocas.

"Tuve el honor y la suerte de tener a Lectoure en el rincón dirigiéndome. Un día me dijo en la puerta del Luna Park, el de traje, si no perdía por nocaut, en quince días me llevaba a Londres a pelear. Y así fue, previo golpe en la pera me expresó 'así me gusta, despacito'", recordó.
Su paso por el escenario de avenidas Eduardo Moreno 420 y Corrientes, limitado por calles Bouchard, Lavalle y Madero, fue lo máximo que vivió en su carrera deportiva. "Fue como entrar a la universidad, la aspiración de cualquier boxeador. Además, Lectoure amaba al pugilista. Y yo tuve la oportunidad de tener charlas, incluso, un día estábamos en la mesa con Pato Domínguez, el viejo Rodríguez, que era entrenador de Galíndez, y yo. Lectoure nos sacaba a correr en Londres en un parque a las 6 de la mañana".
La chance por la corona mundial
El 12 de mayo de 1998, "Bombardero" Sena intentó convertirse en campeón mundial de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), precisamente en Otawa (Canadá), ciudad en la que enfrentó a Gran Otis (Jamaica), quien se impuso en las tarjetas por puntos.
La anécdota de esa presentación fue la de las botas que supuestamente se encontraban muy gastadas en la suela y debió envolverlas con cinta adhesiva porque resbalada de manera constante.
Sin embargo, Sena, sostuvo que "en el momento de revisar su valija preparada por su señora, ve que está todo bien, y la bota puesta fue una nueva que le hizo dar Lectoure".
El 17 de mayo de 1989 se presentó en Londres contra Strech Gay, vencedor en las tarjetas por puntos. También se enfrentó con Julio César Vázquez, uno de los monarcas argentinos, en espectáculo celebrado en el Parque 2 de Febrero de nuestra capital.

Su carrera y entrenadores
En su dilatada trayectoria soncretó 49 peleas, ganó 35, 12 antes del límite, perdió 11 y empató 3. Llegó a estar primero en el ranking argentino de los medianos.
Además de "Pili" Pared, a quien considera un segundo padre, y con quien aprendió la disciplina, junto con valores de la época como José Cubillas, "Pinturita" Barrios, Alfredo Falcón, Emilio Fernández, y Rogelio e Higinio Batista, entre otros, llegó a ser dirigido desde el rincón por "Coco" Torres; en Buenos Aires estuvo a las órdenes de Cuello, Oscar Rodríguez y Juan Carlos Pradeiro, hasta que al final trabjó con "Cacho" Délía, excampeón argentino y sudamericano de los pesados que llegó a combatir por el cetro mundialista sin haberlo logrado.
Los cruces con "Locomotora" Castro
Sintió mucho la reciente partida de Jorge "Locomotora" Castro, fallecido de manera repentina en un bingo de Morón. "Combatí dos veces con él, la segunda fue muy dura, sentí sus golpes, eran muy potentes. Tenía la mano pesada. Me cargaba al cabo de las peleas porque me decía ´qué tenés en la cabeza, otra vez me duelen las manos'. Éramos muy compinches".
"Lamento la vida que tuvo, pero es lo que eligió, mirá si se hubiese cuidado como profesional, hubiera llegado mucho más de lo que logró. Ganó mucho dinero, pero lo dilapidó, además fue excéntrico, traspasó el boxeo porque llegó a la televisión y estuvo involucrado en algunas polémicas. Una pena que haya terminado así su vida", afirmó.
Una chance histórica tuvieron, pero el chaqueño no la plasmó. "Y tuvimos la oportunidad de ir a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, habían dos cupos para la categoría nuestra, pero me dijeron que esperara un año y que estaba todo conversado con Cuello, que agarrara mi ropa y me quedara en Buenos Aires. Me iban a hacer profesional porque mis papeles ya estaban hechos y di ese paso".











