"En un contexto de caída de ventas todavía no encontramos el piso"
El empresario advirtió que el consumo masivo atraviesa una recesión que golpea a toda la cadena comercial, desde los fabricantes hasta los almacenes de barrio.
La caída del consumo masivo continúa profundizándose y los mayoristas todavía no encuentran un piso para el retroceso de las ventas. Así lo describió Roberto García, gerente del mayorista El Indio, en un diálogo con NORTE, en el que trazó un panorama preocupante para el sector comercial y advirtió que la crisis ya no puede interpretarse como una desaceleración pasajera de la demanda, sino como un proceso recesivo. "El consumo está en retroceso, no repunta. Esa es la realidad lamentable", sintetizó.
El diagnóstico alcanza a prácticamente todos los rubros de consumo cotidiano. Alimentos, lácteos, pastas y productos de almacén muestran dificultades para sostener los niveles de comercialización que tenían anteriormente. "Hoy ninguna categoría puede decir que está teniendo los volúmenes que tenía antes", afirmó el empresario, quien agregó que tanto las comparaciones interanuales como las mediciones mensuales siguen arrojando resultados negativos.

La preocupación, explicó, es que el mercado todavía no consiguió estabilizarse. "Todavía no encontramos el piso. El consumo masivo está buscando el piso, no los mayoristas", señaló, al describir una situación que afecta al conjunto de la cadena comercial. Desde los fabricantes y distribuidores hasta los comercios de cercanía sienten el impacto de una demanda cada vez más restringida.
SIN INCREMENTOS CONSIDERABLES
Gómez aclaró que, si bien existen actualizaciones en los precios de algunos productos, no se observan incrementos generalizados de gran magnitud. Mencionó ajustes puntuales que pueden rondar el 4%, aunque sostuvo que, en términos generales, los movimientos se mantienen en niveles moderados y acompañan la inflación.
Sin embargo, el problema central es que las empresas tienen cada vez menos margen para trasladar los costos a los precios. "Hoy tampoco lo podés volcar a precio porque te quedás fuera del mercado", explicó. La competencia obliga a los mayoristas a administrar cuidadosamente sus márgenes, sus existencias y sus estrategias comerciales para evitar perder todavía más clientes.
"Hoy te van a comprar más la diaria que la compra semanal, quincenal, ni hablar de la mensual", describió García. También advirtió que el financiamiento con tarjetas de crédito dejó de ser una herramienta suficiente para sostener el consumo, porque muchos hogares acumularon deudas y ya tienen comprometida su capacidad de pago.
Incluso los días posteriores al cierre de las tarjetas, cuando puede registrarse un movimiento algo mayor en los comercios, el repunte dura poco. "Podés tener un poco más de gente el día que te cierran las tarjetas, pero tener uno o dos días; después ya volvés al mismo nivel", explicó.
El gerente de El Indio consideró que el escenario obliga a las empresas a revisar permanentemente sus estructuras y estrategias. Ya no alcanza con proponerse vender más: el desafío consiste en comercializar con rentabilidad, administrar eficientemente el stock, mantener precios competitivos y garantizar la disponibilidad de mercadería.
Considera que el consumo masivo continúa siendo uno de los indicadores más directos de la economía real, porque refleja de manera inmediata la situación de los hogares. "Cuando la familia ajusta sus compras porque no tiene dinero, toda la cadena comercial siente el impacto. Desde el kiosco de la esquina hasta una cadena grande, todo siente el impacto", sostuvo.
Las perspectivas para el próximo año tampoco ofrecen, por ahora, demasiados motivos para el optimismo. A dos meses de comenzar 2027, sostiene que una recuperación de la actividad comercial dependerá fundamentalmente de que los ingresos de las familias vuelvan a ganar capacidad de compra.
"Si no se recupera el poder adquisitivo de la gente, no se va a reactivar la demanda", advirtió.











