"Hace tres semanas no entra un pedido y esta política de destrucción ya la vimos en los 90"
El dirigente advirtió que la actividad opera a niveles mínimos, padece la caída del consumo y la imposibilidad de competir con productos importados.
La industria atraviesa uno de sus momentos de mayor preocupación, según el diagnóstico trazado por el presidente de la Unión Industrial del Chaco (UICH), Aldo Kastón, durante una entrevista con NORTE. Caída del consumo, importaciones, elevados costos de producción, presión impositiva y bajos niveles de utilización de la capacidad instalada forman parte de un escenario que, para el dirigente, amenaza la continuidad de numerosas empresas.
Kastón aportó un ejemplo concreto para graficar la magnitud de la caída de la actividad. Desde su propia experiencia en su firma de packaging, señaló que durante tres semanas prácticamente no recibieron pedidos.
"Desde el jueves de la semana pasada, prácticamente, estamos limpiando las máquinas y acondicionando por si entra algo", afirmó.
Para el dirigente, el comportamiento de su sector constituye además un indicador del nivel de actividad de otras ramas de la economía, debido a su estrecha relación con la comercialización de alimentos y otros productos.

"La industria del packaging la tomo un poco como pauta para mostrar que, en realidad, si funciona mal el packaging, funciona mal la venta de alimentos", explicó.
ANTECEDENTES
Kastón sostuvo que el escenario actual no lo tomó por sorpresa. Aseguró que desde hace aproximadamente tres años venía advirtiendo sobre la posibilidad de llegar a una situación semejante y vinculó el presente con experiencias anteriores de apertura económica.
"Nosotros pasamos la década del 90 y con esta política de destrucción de la industria, estirando la situación, se llegó a lo mismo", afirmó.
En su interpretación, las políticas económicas actuales presentan similitudes con aquellas experiencias por el impacto que tienen sobre la producción nacional y la competencia con bienes provenientes del exterior.
El dirigente recordó que durante los años 90 numerosas actividades industriales enfrentaron dificultades para sostenerse frente a la competencia externa y consideró que el escenario actual vuelve a colocar a las empresas nacionales ante un desafío similar.
El titular de la UICH agregó que la crisis dejó de ser un fenómeno puntual para convertirse en un problema que atraviesa buena parte del entramado productivo.
"La caída de la industria es absoluta. Son muy pocos rubros que están sosteniéndose, pero a niveles ya críticos", señaló.
Según su descripción, existen empresas que directamente dejaron de operar y otras que continúan funcionando, pero con niveles de producción muy inferiores a los habituales.
Kastón también cuestionó las estadísticas sobre utilización de la capacidad instalada, al considerar que pueden no reflejar completamente la magnitud del deterioro.
"A mí el otro día estábamos hablando de que hay un 50%, un 52% de capacidad instalada funcionando", señaló, aunque inmediatamente advirtió que ese porcentaje no contempla necesariamente a las empresas que ya cerraron. Uno de los cuestionamientos de Kastón estuvo dirigido a la estrategia de facilitar el ingreso de productos importados como mecanismo para reducir precios.
"Al principio se explicaba que era por el hecho de que se conseguían mercaderías mucho más baratas trayéndolas de afuera", explicó. Sin embargo, planteó que esa estrategia puede generar un efecto contrario cuando la pérdida de mercado para las empresas nacionales deriva en menor producción, menos empleo y menor capacidad de consumo. "Es como el perro que se da vuelta corriéndose la cola: en algún momento se la alcanza. Bueno, este gobierno la alcanzó ya hace rato", cerró.










