Resistencia18°Min. 14° • Max. 23°

"La lluvia decidió todo": la campaña más desigual en Almirante Brown

Desde el Inta Pampa del Infierno advierten que en el mismo departamento conviven rindes récord de 5000 kilos en soja y lotes perdidos por sequía y chicharrita. La clave ya no es cuánto llueve, sino cómo y cuándo.

PAMPA DEL INFIERNO (Agencia). Almirante Brown, el gigante productivo del Chaco, acaba de cerrar la campaña agrícola más desigual de los últimos años. A solo 50 kilómetros de distancia, la euforia de una cosecha histórica convive con la frustración de los lotes que no se van a cosechar.

Leonardt-INTA
Edgardo Leeonarth brindó detalles del oeste del Chaco. La euforia de una cosecha histórica convive con la frustración de los lotes que no se van a cosechar.

El diagnóstico lo trazó en exclusiva con NORTE, Edgardo Leonhardt, jefe de la Agencia de Extensión Rural INTA Pampa del Infierno y voz técnica de referencia en el este chaqueño.

Con 450.000 hectáreas bajo agricultura —con potencial para llegar a 1,1 millón según el OTBN—, 130.000 hectáreas de girasol que vuelve a ser cultivo central y 300.000 cabezas bovinas, el departamento ratifica su perfil mixto agrícola-ganadero. Pero esta campaña dejó una lección brutal: la lluvia ya no se mide en milímetros, sino en cómo cae.

"Fue la campaña más desigual"

El técnico dividió al departamento en tres zonas según la distribución de las precipitaciones: Zona 1- Norte de la Ruta 16 (20/25 km): La mejor del departamento. La zona privilegiada. La lluvia acompañó. Soja: 4.000 a más de 5.000 kg/ha, con promedios de 4.500 a 5.000 kg/ha. Maíz de primera: 5 a 10,5 tn/ha. Maíz sobre girasol: 2 a 3 tn/ha. Zona 2 - Límite con Santiago hacia Los Frentones y al este: Intermedia.Rindes buenos, pero ya con recortes. Soja: 3.000 a 4.200 kg/ha. Maíz de primera: 5 a 8 tn/ha.

Sobre girasol: 1,5 a 2,2 tn/ha. Zona 3 - Desde 5 km al este de Los Frentones hacia Pampa del Infierno, Bermejo, Avia Terai y sur: El desastre. Aquí se sintió el golpe. Un corte de lluvias del 15 de enero al 12 de marzo, combinado con altas temperaturas, pulverizó todo. Soja tardía: 2.200 a 3.000 kg/ha. Soja sembrada muy temprano (15 al 20 de diciembre): 700 a 1.000 kg/ha. Hay lotes que ni siquiera se van a cosechar. Maíz de primera: 1,5 a 4 tn/ha. Maíz sobre girasol: 400 a 800 kg/ha, muchos sin justificación de cosecha.

Los tres problemas

Leonhardt no solo habló de rindes. Alertó sobre tres dolores de cabeza que siguen hoy en el campo: Humedad y logística trabada: La cosecha de maíz está en un 90-95%, pero es extremadamente lenta. El grano no baja la humedad por el ambiente húmedo. La falta de camiones obliga a guardar mucho en silobolsa. Y hay una alerta roja: "Hay soja guardada con 15-16% de humedad, hay que sacarla rápido", advirtió.

cabra
El departamento Almirante Brown ratifica su perfil mixto agrícola-ganadero.

El regreso explosivo de la chicharrita: El Dalbulus maidis estuvo controlado gran parte del ciclo con preventivos. Pero a fines de marzo y abril, la presión explotó, llegando de zonas vecinas. Combinada con Spiroplasma en lotes ya estresados por sequía y calor, el daño fue letal.

Plagas de almacenaje: Ya se ven daños de gorgojos en granos y mazorcas aún en lote. La recomendación del INTA es clara: empezar ya el monitoreo preventivo, no esperar a llegar al silo.

Radiografía productiva

Agricultura: 450.000 ha actuales. Girasol: 130.000 ha o más. Regreso como cultivo central. Trigo: Se proyectan 80.000 a 90.000 ha. La buena humedad acumulada lo favorece. Ganadería: 300.000 cabezas, con más del 90% de razas Brangus y Braford. El resto, San Ignacio, Bonsmara y Red Brahman. Una estimación de 650.000 caprinos, en los departamentos Brown y Güemes. Lo que viene: alerta por el maíz

El mensaje final

"Este invierno fue muy húmedo y con pocas heladas fuertes, entonces la población de Dalbulus se mantuvo alta. En los monitoreos actuales hay altas capturas en trampas", explicó Leonhardt. Por eso, el técnico sugiere repensar seriamente la intención de hacer maíces tempranos y también los de diciembre-enero.

La conclusión es contundente: en un mismo departamento conviven el récord y el desastre. La diferencia la hicieron tres factores: la distribución de la lluvia, la fecha de siembra y el manejo sanitario. En el nuevo escenario climático del Chaco, la planificación y la adaptación ya no son opcionales, son determinantes.

Más de Pampa del Infierno+ Ver todas
Te puede interesar