La defensa de Victoria Cantero plantea una posible legítima defensa y cuestiona medidas de la investigación
La abogada Celeste Segovia, defensora de la única detenida por el crimen de Julián Álvarez Guardia, aseguró que la investigación todavía tiene pericias y testimoniales pendientes. También señaló que una de las hipótesis de la defensa apunta a determinar si existieron circunstancias que pudieran encuadrar en una situación de defensa de la vida o la integridad física.
La investigación por el crimen de Julián Álvarez Guardia continúa en Resistencia y la defensa de la única detenida sostiene que todavía existen diligencias de prueba importantes que deben concretarse antes de avanzar hacia definiciones sobre el caso. Este viernes al mediodía, frente a las Fiscalías de Investigaciones, la abogada Celeste Segovia habló con los medios y explicó cuáles son las principales líneas que sigue la estrategia de defensa.

Uno de los puntos centrales planteados por la letrada es la posibilidad de que, a partir de la investigación, pueda determinarse si existieron circunstancias de excepción contempladas por el derecho penal. "Podría ser una de las alternativas o no", respondió Segovia al ser consultada sobre una posible defensa vinculada con la protección de la vida o la integridad física. Según explicó, será la investigación la que permita establecer si esa hipótesis tiene sustento.
En ese marco, la defensora aclaró que su equipo no solicitó una reconstrucción del hecho. Explicó que esa medida podría ser dispuesta por la fiscalía o solicitada por la querella, pero remarcó que la imputada no está obligada a participar de una eventual reconstrucción. Actualmente, una de las medidas indicadas es una pericia criminalística destinada a establecer la mecánica de lo ocurrido.
La defensa también puso el foco en las pruebas que todavía permanecen pendientes. Segovia confirmó que continúa la pericia psicopsiquiátrica y que resta una evaluación dentro de ese procedimiento. Además, adelantó que existen otras cuestiones que serán solicitadas a la fiscalía, aunque evitó brindar detalles por tratarse de información reservada del expediente.
A esto se suman nuevas pericias criminalísticas sobre la mecánica del hecho ocurrido durante la noche o madrugada del 2 de agosto y múltiples testimoniales ofrecidas por la defensa. Para Segovia, estas medidas serán determinantes para contrastar la hipótesis que sostiene su equipo con los resultados de las pericias y el resto de la evidencia incorporada a la causa.

Otro aspecto señalado por la abogada está relacionado con las declaraciones testimoniales vinculadas al entorno de la detenida. Según explicó, las testimoniales de Sara y su madre, María, estarán orientadas a aportar información sobre la relación, la dinámica vincular y el contexto, además de hechos y episodios que —según la defensa— tuvieron lugar durante esa relación.
Segovia también cuestionó algunas decisiones adoptadas durante la investigación. Aseguró que en determinadas oportunidades se les impidió producir algunas diligencias que consideraban relevantes para la estrategia defensiva. Frente a esas situaciones, explicó que recurrieron ante la jueza de Garantías, aunque algunas de esas presentaciones no tuvieron una respuesta favorable.
Para la defensora, estas diferencias procesales también terminan impactando en los tiempos de la investigación. "Estamos en plena etapa de investigación", sostuvo, al remarcar que la defensa busca incorporar elementos que permitan respaldar o contrastar las distintas hipótesis que maneja.
En relación con la evaluación realizada a la imputada bajo el artículo 90, Segovia explicó que el estudio permite determinar, entre otros aspectos, si la persona comprende la criminalidad de sus actos. Sin embargo, remarcó que esa evaluación tiene carácter retrospectivo respecto del momento del hecho. Según indicó, la pericia estableció que al momento de realizarse la evaluación la imputada comprendía esa cuestión, aunque aclaró que todavía existen otros aspectos que la defensa pretende profundizar.
Mientras avanzan las pericias y las declaraciones testimoniales, la causa permanece en una etapa de investigación en la que todavía resta incorporar evidencia. La defensa insiste en que se respeten las garantías del debido proceso y el derecho de defensa, mientras busca que las medidas pendientes permitan definir con mayor precisión qué ocurrió durante la noche del 2 de agosto y cuál fue el contexto en el que se produjo la muerte de Julián Álvarez Guardia.











