Repartidores de apps atrapados entre el trabajo y el crédito exprés
El repartidor que pedalea bajo el sol o la lluvia, con su mochila térmica y el celular como única brújula, se ha convertido en el rostro más visible de la nueva economía de plataformas.
Sin embargo, detrás de esa imagen de flexibilidad y autonomía se esconde un fenómeno financiero que está transformando silenciosamente la vida de estos trabajadores: el endeudamiento masivo con las propias aplicaciones para las que trabajan. Según un reciente informe del Banco Central, la cantidad de deudores de este tipo creció un 122% durante 2025, acumulando un impresionante aumento del 177% en el período 2023-2024, lo que refleja una dependencia cada vez más profunda de este crédito exprés.

El mecanismo es particularmente atrapante. Los repartidores, generalmente jóvenes sin acceso al sistema bancario tradicional por carecer de scoring crediticio, solicitan préstamos a las plataformas para comprar o reparar las bicicletas y motos que son su herramienta de trabajo. Una vez concedido, la devolución se descuenta de manera automática de la comisión que perciben por cada pedido completado, sin que el dinero llegue siquiera a pasar por sus manos. Lo que las empresas presentan como una solución de "inclusión financiera" para un sector históricamente relegado, los trabajadores lo viven como una soga al cuello que los obliga a extender sus jornadas hasta el agotamiento. Las cuotas, que no pueden superar el 30% de los ingresos según las condiciones de algunas plataformas, se llevan una parte significativa de un salario que ya de por sí es precario, donde cada pedido deja entre 1.500 y 3.000 pesos.
El saldo promedio de esta deuda alcanza casi el millón de pesos (900 mil, según la medición del BCRA a fines de 2025), y el 70% de estos nuevos deudores son menores de 40 años que trabajan de manera exclusiva para las aplicaciones. Pero lo que más preocupa a las organizaciones sindicales son las condiciones financieras de estos créditos. Belén D’Ambrosio, secretaria general de Sitrarepa, un sindicato de base que agrupa a los repartidores de delivery, denuncia que las tasas de interés aplicadas pueden trepar hasta el 700% anual. "Tenemos situaciones de compañeros que extienden su jornada laboral solo para devolver los préstamos. Trabajamos entre 10 y 12 horas diarias para cubrir gastos fijos y ahora también para pagar la deuda", afirmó D’Ambrosio en diálogo con este medio. Desde el sindicato sostienen que el acceso al crédito no es universal, sino que está condicionado a métricas de desempeño como la tasa de aceptación de pedidos y la antigüedad, lo que premia a quienes ya están más expuestos a la explotación laboral.
Del otro lado, las plataformas defienden su modelo. Pedidos Ya, una de las principales aplicaciones del sector, asegura haber otorgado 57 mil créditos por un total de 84 millones de dólares, destinados tanto a repartidores como a comercios adheridos. La empresa insiste en que se trata de una iniciativa de "inclusión financiera" que permite a los trabajadores invertir en sus propias herramientas y crecer dentro del ecosistema. Sin embargo, desde Sitrarepa advierten que esta dependencia económica profundiza la vulnerabilidad y convierte a las aplicaciones en acreedores y empleadores al mismo tiempo, un conflicto de interés que, a su juicio, requiere una intervención urgente del Estado.

La paradoja es evidente: mientras la economía de plataformas promociona la libertad horaria y la ausencia de vínculos tradicionales, el crédito atado a la cadencia de los pedidos genera una esclavitud financiera silenciosa. El reclamo del sindicato apunta a establecer reglas claras sobre las condiciones de estos préstamos y las tasas aplicadas, para que el acceso al financiamiento no termine siendo un nuevo factor de precarización. El riesgo, como advierten en el sector, es que el repartidor pase a ser un deudor perpetuo de la misma empresa que le descuenta el salario, atrapado en un circuito donde pedalear más horas ya no significa progresar, sino simplemente sobrevivir a la cuota del mes.












