Tres voces, un camino
La semana que pasó trajo al debate la necesidad de una acción conjunta entre tres provincias del norte argentino por un tema crucial: los bajos submeridionales. Ninguno de los tres gobernadores puede sacar los pies del plato en esta encrucijada ante la fuerza del clima.
Para los que no le han asignado importancia a este tema de los bajos, trataremos de explicarles en pocas líneas de que se trata: es una de las regiones de humedales más importantes del país, con una superficie estimada de entre 8 y 9 millones de hectáreas distribuidas entre Santa Fe, Santiago del Estero y Chaco.

Debido a su extensión y relevancia ambiental y productiva, cualquier intervención impacta directamente en miles de habitantes y productores de la zona. O sea, si hay sequía, o si hay inundaciones. Por lo tanto, es un tema trascendental para la región.
Días atrás, el gobernador de Chaco Leandro Zdero junto con sus pares de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y de Santiago del Estero, Elías Suárez, se juntaron en Resistencia y participaron en una jornada en el marco del trabajo articulado que las tres provincias desarrollan sobre los Bajos Submeridionales.
Hay que destacar que ya años atrás, precisamente en el año 2020, el Chaco y Santa Fe firmaron un Tratado Interjurisdiccional, para reforzar lo actuado por un comité técnico integrado por esas provincias y la Nación en los últimos años.
El principal objetivo es atender el mantenimiento de las obras de descarga que ya fueron construidas por la entonces Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica y realizar estudios en forma conjunta para prevenir los efectos de las sequías e inundaciones que son frecuentes en la región.
En Resistencia se firmó un convenio marco para fortalecer la implementación y el seguimiento del Plan Director de la región hídrica de los Bajos Submeridionales entre los tres gobernadores y fue rubricado también por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), a través de su secretario general, Ignacio Lamothe.
ENTRE LA EXPERIENCIA, LA CIENCIA Y EL SENTIDO COMÚN
Las voces que dan los meteorólogos, algunas exageradas, hablan de una corriente de El Niño que puede generar muchas lluvias, olas de calor y compartimientos extremos del clima en algunos casos.
Cualquiera sea el resultado de las perspectivas, esto va a generar impacto directo en la producción primaria de la agricultura y la ganadería, además de las poblaciones.
"El agua viene de Santiago del Estero, baja hacia el sudoeste del Chaco, que ya tiene otro ingreso de masa de agua que viene del norte de Sáenz Peña y baja hacia Quitilipi y Machagai por cauces naturales. No pretendamos cambiar lo que la sabia naturaleza nos dejó", dicen los productores agropecuarios de la zona de Villa Berthet.
Esto, volvió a dar pie a que los productores de Quitilipi, Machagai, Pinedo, Gancedo, Charata, Du Graty, Mesón de Fierro y Villa Ángela a reclamar participación en las discusiones sobre qué tipo de obras hacer, más allá de lo técnico, dado que, afirman, "hacen obras de arriba para abajo, cuando tienen que hacerla de abajo para arriba, y no respetan los cauces naturales", señalaron, agregando que esto viene sucediendo desde la época de Peppo, pasando por Coqui Capitanich y también ahora lo hacen en la actual gestión, sino miren la zona de Quitilipi", añadieron.
LAS TRES VOCES
El gobernador Leandro Zdero destacó la importancia de continuar fortaleciendo el convenio interprovincial firmado en 2020, orientado al estudio del comportamiento de las cuencas y sus recursos hídricos para diseñar y ejecutar obras ambientales estratégicas.
Ayer, el mandatario provincial le dijo a este periodista que será de gran importancia la puesta en marcha de un Consejo de Monitoreo integrado por las tres provincias para observar los avances que se den en todo este proceso en el área que abarca la superficie de la cuenca.
Asimismo, explicó que una de las prioridades actuales es avanzar en medidas inmediatas que permitan reducir los efectos del fenómeno climático pronosticado para los próximos meses.
En ese sentido, anticipó la creación de un consejo de monitoreo integrado por las tres provincias, con alcance sobre toda la superficie de la cuenca.
"Una de las premisas es acompañar al sector productivo, que es el principal aliado para el crecimiento de la región", expresó el mandatario chaqueño.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, remarcó que el cambio climático obliga a combinar políticas estructurales con acciones preventivas de corto plazo. "Además de pensar en infraestructura para fortalecer nuestro sistema productivo y recuperar hectáreas, es fundamental estar atentos a las posibles precipitaciones extraordinarias que podrían registrarse este año", señaló.
Sobre ese punto, aclaró que "el fenómeno puede darse o no, pero debemos estar preparados. Tenemos que trabajar de manera conjunta y articulada para reducir al máximo su impacto". Y agregó: "El objetivo es seguir desarrollando el plan hídrico para esta región, pero también monitorear permanentemente el manejo del agua ante un posible Súper Niño".
Por su parte, Elías Suárez, gobernador de Santiago del Estero, destacó la importancia estratégica de trabajar de manera articulada entre provincias para abordar problemáticas históricas vinculadas a los ciclos de inundaciones y sequías que afectan a miles de habitantes del norte argentino.
"Esta región nos une y también nos exige. Los ciclos de inundación y sequía que históricamente afectaron a miles de santiagueños, sumados al escenario que hoy plantea la situación climática, nos obligan a planificar juntos, con técnica y con decisión", expresó el mandatario.
Además, remarcó el compromiso de Santiago del Estero con el desarrollo de políticas hídricas sostenibles y preventivas. "Santiago del Estero tiene socios estratégicos y tiene un gobierno comprometido con cuidar el agua y con prevenir de manera ordenada y eficiente", afirmó.
Recuperar 1,5 millones de hectáreas para tierras productivas
El gobierno nacional en 2022 había comenzado la ejecución de obras prioritarias programadas en el Plan Director de los Bajos Submeridionales que, con una inversión de 366 millones de dólares destinados a 33 proyectos, tenía y tiene por objetivo lograr un manejo inteligente del agua en esta región hídrica, además de poner en valor y convertir alrededor de un millón y medio de hectáreas en tierras productivas.
La Región Hídrica de los Bajos Submeridionales -que ocupa la parte norte de la provincia de Santa Fe, el sur del Chaco y el sudeste de la provincia de Santiago del Estero- es una gran planicie de 54.278 kilómetros cuadrados y aproximadamente 5 millones de hectáreas, con una marcada pendiente que va del noroeste al sudeste, signada por períodos de inundaciones y sequías que generan importantes consecuencias negativas sobre la producción, el medioambiente y las condiciones sociales de los habitantes de la zona.
Datos curiosos
La superficie que ocupan los bajos submeridionales, equivalen a 270 veces la ciudad de Buenos Aires; 100 veces el lago Nahuel Huapi; casi 2 veces la provincia de Misiones y 250 veces el Salar de las Salinas Grandes.










