La abuela fanática de Lionel Messi que emocionó al Mundial: tiene 99 años y volvió a verlo en Dallas
Pauline Kana, una señora estadounidense que cumplirá 100 años en agosto, se volvió viral por su pasión por el capitán argentino. Tras romper un récord Guinness, apareció en el estadio durante el triunfo de Argentina ante Austria.
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Pauline Kana, una abuela de99 añosoriunda de Ohio, volvió a captar la atención mundial al asistir al partido entre Argentina y Austria en Dallas para alentar a Lionel Messi, el jugador al que admira desde hace años. Su presencia en las tribunas se hizo viral una vez más durante el Mundial 2026.
La mujer, que cumplirá 100 años el próximo 1 de agosto, fue enfocada por las cámaras mientras sostenía un cartel con la leyenda: "Fan de Messi de 100 años". La imagen recorrió rápidamente las redes sociales durante el encuentro en el que el capitán argentino se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales.
Pauline Kana, la fanática de Lionel Messi de 99 años, asistió al partido Argentina-Austria en Dallas.
Sin embargo, no es la primera vez que Kana se convierte en noticia. Meses atrás alcanzó notoriedad internacional tras ingresar alLibro Guinness de los Récordsal convertirse en la persona de mayor edad en realizar uncrowdsurfing, la práctica de ser transportada por una multitud sobre sus manos durante un evento masivo.
El hecho ocurrió a fines de mayo enBellville, Texas, cuando, con99 años y 274 días, fue levantada y trasladada por unas20.000 personasdurante una celebración organizada por su nieto, el popular creador de contenidoRoss Smith.
Pauline ya le había enviado un cartel proponiéndole casamiento en el Mundial de Clubes.
El vínculo entre Pauline Kana y Lionel Messi
La relación de Pauline con Messi tampoco comenzó en este Mundial. La abuela ya había llamado la atención del astro argentino durante elMundial de Clubesdisputado el año pasado en Estados Unidos, cuando asistió a un partido delInter Miamicon un cartel que decía:"Messi, ¿Querés casarte conmigo?".
Durante la entrada en calor de aquel encuentro, el rosarino advirtió el mensaje desde el campo de juego y respondió con una sonrisa y un saludo a la distancia, un gesto que terminó de consolidar la historia de una admiradora que, a punto de cumplir un siglo de vida, sigue viajando para acompañar a su ídolo.